Superposición del sitio

Crítica de Carrusel (Libros Barrett, 2021), de Berta Dávila

Berta Dávila (Santiago de Compostela, 1987) es una escritora española en lengua gallega, autora de poemarios, novelas y un par de libros infantiles. Hasta la fecha, sus obras más destacadas son el libro de poemas “Raíz de fenda” (Xerais, 13), Premio Nacional de la Crítica y la novela “Carrusel” (Editorial Galaxia, 19), que obtuvo el Premio García Barros de Novela, así como también el Nacional de la Crítica en el apartado de narrativa y que ahora se publica finalmente en castellano gracias a la Editorial Barrett, en traducción de la propia autora.

No es ajena la obra de Dávila al asunto de la enfermedad, y ya en su nouvelle “El último libro de Emma Olsen” (Mar Maior, 15) el personaje central de la obra era una mujer en los cuarenta aquejada de un cáncer terminal. Sin embargo, y tal como la propia autora destacaba en una entrevista con la periodista Lourdes Varela, la enfermedad funciona como un disparador, como un motivo literario que sirve para dar cuenta de “las experiencias al límite de la herida”. En ese sentido, “Carrusel” es fiel a la poética de Dávila de servirse de ese temblor que provocan las dolencias para re-examinar el mundo en términos narrativos. Sucede igual en “Carrusel”, una obra de apenas ciento catorce páginas, dividida en nueve capítulos breves, donde el pretexto es la enfermedad mental. E igual que en la nouvelle anteriormente mencionada, la protagonista es aquí una escritora que está escribiendo un libro. A estos dos puntos de fuga de la narración hemos de sumarle un tercero: la vibración numérica pitagórica o música de las esferas.

En términos generales, se podría decir que “Carrusel” es una obra que indaga en la infinidad del mundo y que basa su explicación en el movimiento mecánico de un carrusel. Dado que el marco cognitivo desde el que se mueve la protagonista tiene que ver con el tránsito de la locura (que ella sufre, pero que también ha estado presente vivamente en varios de los miembros de su familia), el carrusel oficia de símbolo del recuerdo y de la atemperancia con la que las personas que sufren algún tipo de enfermedad mental se relacionan emocionalmente con los demás. Con ello, “Carrusel” es una obra que recurre a una memoria que se guarda en frascos de cristal, que se mira desde lejos y no se toca, que se entiende provisional y siempre mantenida en la soledad de la mente.

El libro que el lector lee, “Carrusel”, es el mismo que comienza a escribir la narradora protagonista cuando su mejor amiga, Natalia, muere de un tumor cerebral. Al tiempo, se quiere “Carrusel” como libro que le sirva al bebé de la protagonista para entender cómo es su madre en el momento de la escritura. Y, en última instancia, pretende ser una reflexión sobre las heridas de la vida, sobre las cicatrices (y las ausencias que éstas provocan). Así, aquí la escritura misma se entiende como una cicatriz más, como un efecto ineludible de la neurosis. Por ello, su corolario es inapelable: y es que se trata, sobre todo, de una novela sobre los muertos. Porque… qué son los recuerdos sino seres y ánimas empaquetados en una jaula de vidrio.

*Publicado originalmente en Mondo Sonoro el 09 de junio de 2021.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *