{"id":161,"date":"2020-10-17T00:12:24","date_gmt":"2020-10-17T00:12:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.josedemontfort.com\/?p=161"},"modified":"2020-10-17T00:12:24","modified_gmt":"2020-10-17T00:12:24","slug":"alejandro-zambra-mis-personajes-se-parecen-a-los-de-bolano-pero-como-se-parecen-los-padres-con-sus-hijos-o-con-los-hijos-de-sus-hijos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2020\/10\/17\/alejandro-zambra-mis-personajes-se-parecen-a-los-de-bolano-pero-como-se-parecen-los-padres-con-sus-hijos-o-con-los-hijos-de-sus-hijos\/","title":{"rendered":"Alejandro Zambra: \u00abMis personajes se parecen a los de Bola\u00f1o, pero como se parecen los padres con sus hijos o con los hijos de sus hijos\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>Con la publicaci\u00f3n de <em>Bonsai<\/em>, en 2006, el debut literario del escritor chileno Alejandro Zambra, se produjo un peque\u00f1o terremoto literario en el \u00e1mbito hispanoamericano. A este primer se\u00edsmo le siguieron las <em>nouvelles<\/em> <em>La vida privada de los \u00e1rboles<\/em> (2007), y <em>Formas de volver a casa<\/em> (2011), el libro de relatos <em>Mis documentos<\/em> (2017), as\u00ed como el volumen de cr\u00edticas literarias <em>No leer<\/em> (2018) y el conjunto h\u00edbrido <em>Tema libre<\/em> (2019), todos ellos publicados en Espa\u00f1a por la editorial Anagrama. Adem\u00e1s, ha publicado Zambra el experimento literario <em>Facs\u00edmil <\/em>(Sexto Piso, 2015), basado en las pruebas de acceso a la universidad, y los libros de poes\u00eda <em>Bah\u00eda in\u00fatil<\/em> (1998) y <em>Mudanza<\/em> (2003).<\/p>\n\n\n\n<p>Sirva este repaso por sobre su trayectoria editorial para adelantar que en su \u00faltima novela, <em>Poeta chileno<\/em> (Anagrama, 2020), Alejandro Zambra se sirve de todas sus anteriores y diferentes facetas como escritor para dar forma a una de las novelas m\u00e1s importantes de este a\u00f1o 2020.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La figura del padrastro<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Siguiendo la estela de sus primeras publicaciones de ficci\u00f3n (no solo en cuanto a temas sino tambi\u00e9n en cuanto a extensi\u00f3n), en <em>Poeta chileno<\/em>, Alejandro Zambra crea dos ficciones paralelas que en un determinado momento se ven obligadas a colisionar, unidas, a su vez, por una transici\u00f3n novelesca, pero con af\u00e1n sociol\u00f3gico y period\u00edstico, que se inserta en el medio de la novela. Dos <em>nouvelles<\/em> que necesariamente se interpelan. Porque, de un lado, est\u00e1 la historia de amor y taciturna felicidad del joven aspirante a poeta, Gonzalo, con Carla, quien tiene un hijo de otro hombre, Vicente. Y, de otro lado, est\u00e1 la historia del reencuentro, varios a\u00f1os despu\u00e9s (estando ya Vicente en la adolescencia) de Gonzalo y Vicente. Respecto a la forma de construcci\u00f3n de la novela, segregada en dos <em>nouvelles<\/em>, nos dice Zambra, desde su casa en M\u00e9xico DF, ciudad en la que reside desde hace varios a\u00f1os, que fue \u201c<strong>desconociendo a los personajes, para conocerlos de nuevo. Part\u00ed con lo puesto, porque he vivido m\u00e1s o menos en el mismo mundo que ellos habitan, pero en el camino ellos fueron cambiando o fallando, o yo quise que fallaran, algo as\u00ed<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En la primera nouvelle se exploran las relaciones de padrastr\u00eda, entendidas como la forma en la que se crean y asientan los v\u00ednculos entre un padre y un hijo que no comparten el componente biol\u00f3gico. Es importante aqu\u00ed la exploraci\u00f3n que se realiza con el lenguaje que define estas relaciones y las obligaciones que comporta (y que tanto el padrastro como el hijo han de negociar). En la segunda parte, cuando se produce el reencuentro, despu\u00e9s de que la pareja se separe y habiendo pasado largos a\u00f1os en los que ambos no han tenido contacto (Gonzalo le escribe unos cuantos emails a Vicente, pero \u00e9ste, asesorado por su madre, decide no responderle nunca), ambos tratan de reconstruir el v\u00ednculo, enfrentando la relaci\u00f3n como un misterio absoluto, \u201ccomo se enfrenta lo m\u00e1s doloroso y hermoso de la vida, ni m\u00e1s ni menos. Sin ideas previas. Redefini\u00e9ndolo todo. Con valent\u00eda verdadera\u201d, confiesa Zambra. Porque de lo que ambos se dan cuenta es de que, si hay algo que caracteriza a las relaciones de padrastr\u00eda, tal como se nos muestra en <em>Poeta chileno<\/em>, es que<strong> se trata de un acto voluntarioso y escogido; no es una imposici\u00f3n desde afuera sino que viene desde adentro. Es una convicci\u00f3n profunda; una forma de estar en el mundo<\/strong>. Una responsabilidad no exigida por el deber legal sino por el compromiso de los sentimientos. Sobre esta relaci\u00f3n de padrastr\u00eda, pone \u00e9nfasis Zambra en el hecho de que debe guiarla \u201cuna reflexi\u00f3n que permita no poner en duda el v\u00ednculo. Una puesta en duda cotidiana, tal vez. <strong>Acompa\u00f1ar en los hijos un pensamiento verdadero sobre el v\u00ednculo. Hacer que la ilegitimidad funciones a favor.<\/strong> <strong>Y, como siempre, combatirse<\/strong>\u201d. Recuerda el escritor chileno una frase de Pessoa, que le gusta mucho, del <em>Libro del desasosiego<\/em>: \u201cCombatir es renunciar a combatirse\u201d.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/09\/alejandro-zambra-mis-personajes-son-muy-distintos-a-los-de-bolano-naturalmente-se-parecen-pero-como-se-parecen-los-abuelos-con-sus-hijos-o-con-los-hijos-de-sus-hijos.jpg\" alt=\"Alejandro Zambra: \u201cMis personajes son muy distintos a los de Bola\u00f1o, naturalmente. 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En primer lugar, porque es el motor de vida primero de Gonzalo y m\u00e1s tarde de su hijastro, Vicente. Es importante porque, de alguna forma, es una suerte de herencia \u201cbastarda\u201d que Gonzalo le lega a Vicente y que sirve, finalmente, para que ambos, al reencontrarse, hallen en ella una base s\u00f3lida de apoyo sobre la que recalibrar su relaci\u00f3n. En este sentido, <em>Poeta chileno<\/em> es una novela sobre la fe: la fe en la felicidad, en que todo ir\u00e1 bien, en la poes\u00eda, la familia y el amor. La gracia del asunto es que se trata de una fe conjurada en tiempo presente. Y esto es lo que le da a la novela una vivacidad pasmosa. A ello contribuye el narrador de la novela, una suerte de falso omnisciente que se mantiene en segundo plano, pero que, en los momentos decisivos, participa de la narraci\u00f3n siempre en un tono l\u00fadico y simp\u00e1tico. Su presencia, de hecho, sirve tanto para hilvanar las dos <em>nouvelles<\/em> como para cancelar su continuidad, dej\u00e1ndolas suspendidas en un limbo esperanzador, pero congelado en el tiempo. Sobre este narrador, nos dice Zambra que \u00e9l mismo tiende a los desplazamientos al hablar, y que eso se traslada a la escritura. Que en un principio este narrador era mucho m\u00e1s intrusivo, pero que fue oblig\u00e1ndole a retroceder, eso s\u00ed, sin negarle importancia a sus intromisiones, ya que, nos confiesa: \u201c<strong>Yo soy partidario de atender a las interferencias. De no disimular las interrupciones. Trabajar con ellas, m\u00e1s bien<\/strong>\u201d. Y esa es la funci\u00f3n del narrador: la de desdibujar las fronteras.<\/p>\n\n\n\n<p>Dec\u00edamos que <em>Poeta chileno<\/em> cuenta con dos partes bien diferenciadas, que sirven de apertura y cierre de la historia, pero que se hilvanan gracias a una transici\u00f3n central. Se corresponde esta mudanza narrativa con la presencia de Pru, una norteamericana que viaja a Chile en aras de realizar un reportaje period\u00edstico para una revista de su pa\u00eds sobre el estado de la poes\u00eda en el pa\u00eds. Y es ah\u00ed donde conoce casualmente a Vicente y \u00e9ste le sirve de cicerone. En esta parte central Zambra nos presenta la comunidad po\u00e9tica joven chilena (de ficci\u00f3n, claro), en tanto que espacio de una relativa autenticidad mayor. \u201c<strong>Son muy pocas las comunidades que no giran en torno al dinero. Eso se nos olvida, porque la prensa, en general, s\u00f3lo consigue reportear el mundo art\u00edstico desde categor\u00edas ex\u00f3genas. Y hasta nosotros mismos nos olvidamos de que alguna vez tomamos opciones heroicas<\/strong>\u201d, a\u00f1ade el escritor chileno.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre la idea de la comunidad po\u00e9tica en Chile, nos dice Zambra que su intenci\u00f3n en la novela era la \u201cde bosquejar comunidades posibles que funcionen autocr\u00edticamente\u201d. Y se acuerda de los a\u00f1os noventa, cuando el sistema en Chile era impenetrable, ajeno \u201cy t\u00fa quer\u00edas pertenecer, pero a una tribu, a un grupo que jugara en otras canchas y discutiera otros problemas y as\u00ed fue como surgieron esas comunidades [como la de que se da cuenta en Poeta chileno] con una mezcla de entusiasmo y derrota. Con un \u00e1nimo fervoroso, pero tambi\u00e9n beligerante y casi siempre excluyente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En Chile hay un amplio corpus narrativo sobre la poes\u00eda que ha sido un importante tema novelesco. \u201c<strong>Estamos llenos de ficciones acerca de poetas y no es un fen\u00f3meno reciente, para nada. <\/strong>Y pel\u00edculas, bueno, hay un mont\u00f3n de pel\u00edculas tambi\u00e9n. En parte el problema de mis personajes es que han estado expuestos a la seducci\u00f3n de esas ficciones. Algunos se <em>bovarizan<\/em> un poco\u201d, nos confiesa Zambra. Ah\u00ed es donde aplica la idea de poeta nacional, aqu\u00ed evidenciado en la figura de Nicanor Parra, a quien varios de los personajes de la novela van a visitar (y, de alguna forma, rendir homenaje). La relaci\u00f3n con la idea de ese mito del \u201cpoeta chileno\u201d, en el personaje de Gonzalo, \u201cm\u00e1s o menos equivale a la m\u00eda, sobre todo por su dimensi\u00f3n nacional\u201d, nos confiesa Zambra. Y en el caso de Vicente, tambi\u00e9n se halla expuesto a esta representaci\u00f3n del poeta nacional, pero ahora ya, en el tiempo presente, significando otra cosa muy diferente: \u201ces m\u00e1s <em>hashtag<\/em>, menos serio, o igual de serio pero menos grave, m\u00e1s compatible con b\u00fasquedas reales\u201d, matiza Zambra.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00faltima instancia, <strong><em>Poeta chileno<\/em> acaba siendo un canto de amor a la poes\u00eda<\/strong>. \u201cTen\u00eda m\u00e1s o menos claro lo que hab\u00eda significado para m\u00ed, a los quince a\u00f1os, el hallazgo entusiasta y medio desesperado de una literatura deslumbrante como me parec\u00eda \u2013y me parece\u2013 la poes\u00eda chilena\u201d, confiesa Zambra, y ese entusiasmo se desparrama por toda la novela.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>A vueltas con Bola\u00f1o<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Se ha insistido mucho por parte de la cr\u00edtica en la filiaci\u00f3n bola\u00f1esca de <em>Poeta chileno<\/em>, pero como el propio autor dice: \u201c<strong>Mis personajes son muy distintos a los de Bola\u00f1o, naturalmente. Se parecen, pero como se parecen los abuelos con sus hijos o con los hijos de sus hijos<\/strong>.\u201d La fijaci\u00f3n del periodismo cultural proviene de un pasaje de la novela en el que Pru, la periodista norteamericana, dice, refiri\u00e9ndose a los poetas chilenos con los que comienza a trabar conocimiento: \u201cUstedes son como personajes de Bola\u00f1o\u201d. Sin embargo, hay en <em>Poeta chileno<\/em> menos romanticismo que camarader\u00eda y m\u00e1s tristeza que desesperaci\u00f3n. Los personajes de Bola\u00f1o son locos salvajes que ans\u00edan atragantarse con la pulsi\u00f3n de la vida, en tanto que los poetas zambrianos son m\u00e1s bien oportunistas, algo est\u00fapidos e inesperadamente violentos, pero con un s\u00f3lido sentido de la comunidad y de la autenticidad con su v\u00ednculo po\u00e9tico y su fe en los versos. Son perros callejeros, s\u00ed, pero que escriben poes\u00eda, aunque sea a veces sosa, aburrida, solemne o cursi. Pero escriben. Poes\u00eda. No como los detectives salvajes <em>bola\u00f1ianos<\/em>, m\u00e1s dados a realizar investigaciones sobre la vida (y la muerte).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con la publicaci\u00f3n de Bonsai, en 2006, el debut literario del escritor chileno Alejandro Zambra, se produjo un peque\u00f1o terremoto literario en el \u00e1mbito hispanoamericano. 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