{"id":178,"date":"2020-11-26T22:28:23","date_gmt":"2020-11-26T22:28:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.josedemontfort.com\/?p=178"},"modified":"2020-11-26T22:28:23","modified_gmt":"2020-11-26T22:28:23","slug":"alberto-olmos-una-de-las-premisas-de-irene-y-el-aire-era-como-no-parecer-el-clasico-pesado-que-cree-que-todo-lo-que-le-pasa-lo-puede-contar-y-el-lector-debe-leerlo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2020\/11\/26\/alberto-olmos-una-de-las-premisas-de-irene-y-el-aire-era-como-no-parecer-el-clasico-pesado-que-cree-que-todo-lo-que-le-pasa-lo-puede-contar-y-el-lector-debe-leerlo\/","title":{"rendered":"Alberto Olmos : \u201cUna de las premisas de &#8216;Irene y el aire&#8217; era c\u00f3mo no parecer el cl\u00e1sico pesado que cree que todo lo que le pasa lo puede contar y el lector debe leerlo\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p>Hace justo cuatro a\u00f1os que el ahora popular columnista de El Confidencial, Alberto Olmos, publicada su \u00faltima novela, <em>Alabanza<\/em> (Random House, 2016). Fecha que coincidi\u00f3 con el nacimiento de su primera hija, Irene, y que ahora cuenta en su novela autobiogr\u00e1fica <em>Irene y el aire<\/em> (Seix Barral, 2020). Entre medias, eso s\u00ed, tuvo tiempo para recopilar sus textos period\u00edsticos en <em>Cuando el VIPS era la mejor librer\u00eda del mundo<\/em> (C\u00edrculo de Tiza, 2020).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>No tener un hijo es el \u00fanico fracaso definitivo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Eso es lo que escribi\u00f3 Alberto Olmos en su diario: \u201cNo tener un hijo es el \u00fanico fracaso definitivo\u201d. Antes, sin embargo, hab\u00eda estado fuertemente convencido de no tenerlo, al hijo. \u201c<strong>Siempre consider\u00e9 acabados o consumidos o echados a perder a mis amigos varones cuando fueron padres<\/strong>\u201d, escribe Olmos en <em>Irene y el Aire<\/em>. Y contin\u00faa: \u201cSiempre he cre\u00eddo que los mejores escritores de la historia de la literatura eran los que no hab\u00edan tenido hijos\u201d, Y, aun m\u00e1s, dice: \u201cDurante a\u00f1os, afirm\u00e9 que no quer\u00eda tener hijos pobres\u201d. Pero, sin embargo, de repente, quiso tener un hijo. Se dieron cuenta, \u00e9l y su mujer (Eugenia), que prefer\u00edan estar del bando de los que s\u00ed quer\u00edan tener hijos, porque se sab\u00edan equivocados en su deseo de no tener hijos. As\u00ed que hicieron un cat\u00e1logo de argumentos. La conclusi\u00f3n fue que <strong>se puede vivir sin hijos, pero no morir sin ellos<\/strong>. Y, a partir de aqu\u00ed, todo fue ponerse. Olmos habr\u00eda de entender entonces que, ser padre, no es sino la primera de las traiciones a la juventud.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una animalidad sin protocolos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El padre vive el embarazo como un rumor de la vida, permanece en una suerte de pr\u00f3rroga de la no-paternidad. Lo suyo es casi, escribe Olmos, \u201cuna pl\u00e1cida incomparecencia\u201d. Nada en su cuerpo cambia. Sin embargo, la mujer s\u00ed ve c\u00f3mo su cuerpo, su \u00e1nimo, sus ritmos se modifican. Y no hace m\u00e1s que vigilar, mientras el padre espera, observa. <em>Irene y el aire<\/em> es el dietario que testimonia esa observaci\u00f3n atenta del cuerpo gestante. Ese aguardar pacientemente lo inevitable. <em>Irene y el aire<\/em>, contra el mito del saber oculto, revelador y m\u00e1gico que se suele (todav\u00eda) adjudicar al embarazo y al proceso de gestaci\u00f3n, nos habla de la inquebrantable voluntad de la naturaleza y el azar. Sobre la sangre. Sobre la pura animalidad sin protocolos.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/11\/alberto-olmos-una-de-las-premisas-de-irene-y-el-aire-era-como-no-parecer-el-clasico-pesado-que-cree-que-todo-lo-que-le-pasa-lo-puede-contar-y-el-lector-debe-leerlo-2.jpg\" alt=\"Alberto Olmos : \u201cUna de las premisas de 'Irene y el aire' era c\u00f3mo no parecer el cl\u00e1sico pesado que cree que todo lo que le pasa lo puede contar y el lector debe leerlo\u201d 1\" srcset=\"https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/11\/alberto-olmos-una-de-las-premisas-de-irene-y-el-aire-era-como-no-parecer-el-clasico-pesado-que-cree-que-todo-lo-que-le-pasa-lo-puede-contar-y-el-lector-debe-leerlo-2.jpg 1200w, https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/11\/alberto-olmos-una-de-las-premisas-de-irene-y-el-aire-era-como-no-parecer-el-clasico-pesado-que-cree-que-todo-lo-que-le-pasa-lo-puede-contar-y-el-lector-debe-leerlo-2-176x300.jpg 176w, https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/11\/alberto-olmos-una-de-las-premisas-de-irene-y-el-aire-era-como-no-parecer-el-clasico-pesado-que-cree-que-todo-lo-que-le-pasa-lo-puede-contar-y-el-lector-debe-leerlo-2-602x1024.jpg 602w, https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/11\/alberto-olmos-una-de-las-premisas-de-irene-y-el-aire-era-como-no-parecer-el-clasico-pesado-que-cree-que-todo-lo-que-le-pasa-lo-puede-contar-y-el-lector-debe-leerlo-2-768x1306.jpg 768w, https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/11\/alberto-olmos-una-de-las-premisas-de-irene-y-el-aire-era-como-no-parecer-el-clasico-pesado-que-cree-que-todo-lo-que-le-pasa-lo-puede-contar-y-el-lector-debe-leerlo-2-903x1536.jpg 903w\" width=\"1200\" height=\"2041\"><\/p>\n\n\n\n<p id=\"caption-attachment-1264857\">Imagen v\u00eda Seix Barral.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta conversaci\u00f3n con Alberto Olmos se produce al calor de la silenciosa madrugada c\u00f3mplice de un jueves de octubre, y de forma telem\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Hola Alberto, en primer lugar, quer\u00eda preguntarte en qu\u00e9 momento te das cuenta de que deb\u00edas escribir esta historia.<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Me puse a escribir este libro para quitarme de encima el relato del parto. Eugenia y yo no par\u00e1bamos de contarnos lo que hab\u00edamos vivido, y cada d\u00eda a\u00f1ad\u00edamos un nuevo matiz, un detalle, algo que el otro no vio o no pudo ver. La verdad es que fue una experiencia demasiado intensa, por las circunstancias en las que se produjo. Quiero decir que por primera vez en mi vida me vi realmente al borde del acontecimiento, uno l\u00fagubre y fatal. Entonces me propuse escribirlo para, como quien dice, tener una versi\u00f3n oficial. No dir\u00e9 que lo hice sin pensar en publicarlo, pero sin que publicarlo fuera lo m\u00e1s importante. Luego me di cuenta de que era un libro original y nuevo -al menos yo no conozco un libro as\u00ed, exclusivamente sobre venir al mundo tomando un caso concreto- y me dio por darle una cierta velocidad narrativa, entre la novela de terror y <em>thriller<\/em> -suponiendo que yo sepa hacer novela de terror o <em>thriller,<\/em> que tampoco es tan f\u00e1cil.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>En <em>Irene y el aire <\/em>tu participaci\u00f3n es m\u00e1s bien la de un personaje testigo, \u00bfc\u00f3mo confrontaste este hecho?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Bueno, ahora que lo preguntas, aqu\u00ed habr\u00eda que pararse un poco. Cuando hablamos de narrador testigo damos por hecho que el protagonista, el h\u00e9roe, es otro, el que vive las aventuras. El narrador testigo simplemente cuenta lo que hace el otro. Sin embargo, es tambi\u00e9n un gran poder, una gran aventura y un protagonismo ser quien narra. Obviamente yo en el parto no soy nadie, pero no salgo nunca del plano, porque la c\u00e1mara tambi\u00e9n soy yo. Quiero decir que mi presencia secundaria en el texto no debe eludir el hecho de que, creativamente, lo protagonizo, con todo lo bueno o lo malo que eso pueda conllevar. Luego, a lo que vamos, que es el relato<strong>, yo estoy encantado de no hablar de m\u00ed. Una de las premisas de <em>Irene y el aire<\/em> era c\u00f3mo no parecer el cl\u00e1sico pesado que cree que todo lo que le pasa lo puede contar y el lector debe leerlo. <\/strong>Quit\u00e9 cosas constantemente, correg\u00ed much\u00edsimo, sopes\u00e9 cada detalle. Debo decir que he quedado muy contento con mi trabajo, al punto de que siento que estoy en otro momento como escritor, ese momento adulto en el cual realmente sabes que amas tu oficio y s\u00f3lo te importa hacerlo lo mejor posible.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Quer\u00eda que me contaras de qu\u00e9 forma te planteaste el dise\u00f1o arquitect\u00f3nico de la novela.<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Me gusta la t\u00e9cnica literaria hasta cierto punto, me interesan los manuales de teor\u00eda literaria, los libros de autores importantes donde hablan de c\u00f3mo escriben\u2026, pero al final cada libro es un rompecabezas \u00fanico. En esto coincido con Javier Mar\u00edas: no s\u00e9 si s\u00e9 hacer novelas, s\u00f3lo que las hice una vez. Esto parece incre\u00edble, pero realmente cada novela tiene algo de primera novela. Te pones a hacerla y vas viendo qu\u00e9 pasa, descubri\u00e9ndola. Tambi\u00e9n me gusta lo que dice <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/further\/coetzee-cortazar-escritores-fotografos\/\">Coetzee<\/a>: escribo para saber lo que quiero decir. Por otro lado, en muchos de los libros que he escrito me ha pasado algo curioso, tambi\u00e9n en <em>Irene y el aire<\/em>. Me atrae lo que quiero contar, pero, en la primera p\u00e1gina, me digo: \u00bflo voy a contar ya, sin m\u00e1s? Y entonces doy un rodeo de 200 p\u00e1ginas, dejando para el final lo que realmente quer\u00eda yo narrar. En este caso es el parto en s\u00ed. Supongo que esto puede tener alguna explicaci\u00f3n, algo sobre el pudor, algo sobre calentar motores, algo como que lo expl\u00edcito no es literatura. Sea como sea, doy rodeos, y, obviamente, a lo mejor el rodeo al final es m\u00e1s interesante que el lugar donde t\u00fa cre\u00edas que quer\u00edas llevar al lector.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Alberto, me gustar\u00eda preguntarte si crees que el hecho de comparecer semanalmente en tu columna de El Confidencial y haber estado abierto durante los \u00faltimos tiempos a un p\u00fablico no espec\u00edficamente literario (y m\u00e1s amplio) va a beneficiar a la recepci\u00f3n de este libro. Y tambi\u00e9n c\u00f3mo ves <em>Irene y el aire<\/em> respecto al resto de tu producci\u00f3n.<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Ah, no lo hab\u00eda pensado en esos t\u00e9rminos, como que los art\u00edculos han allanado el camino para que los lectores sientan cierto inter\u00e9s por un libro de no ficci\u00f3n, dado que los art\u00edculos mismos hablan del presente y de la realidad. Yo simplemente pienso que si uno es columnista y tiene un p\u00fablico, algo de ese p\u00fablico puede picar con las obras literarias, en formato libro. Poco m\u00e1s. <strong>La verdad es que sigo sin saber qui\u00e9n me lee y sin escribir para nadie, o sea, escribiendo para la humanidad entera. Soy as\u00ed de rom\u00e1ntico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de mi larga -yo creo que ya va para larga- obra novel\u00edstica<strong>, este libro es bastante excepcional<\/strong>. No es comparable con nada salvo con esos desv\u00edos que vemos por ejemplo en Richard Ford, que de pronto escribe un librito sobre sus padres que no tiene nada que ver con su narrativa, y quiz\u00e1 es lo mejor suyo. Tambi\u00e9n pienso que si este libro funcionara demasiado bien, me ver\u00eda obligado a escribir otro parecido, pues el \u00e9xito -esto lo dice mucho Vila-Matas- conlleva a menudo esa esclavitud de repetirse, de dar m\u00e1s de lo mismo. En ese sentido, no s\u00e9 si me pondr\u00eda otra vez con algo tan \u00edntimo, ni si quisiera vivir para contarlo luego, cosa que me parece un tanto obscena.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Tengo la impresi\u00f3n de que <em>Irene y el aire<\/em> es una reivindicaci\u00f3n de la paternidad por omisi\u00f3n (escribes en la p.166: \u201cAl final s\u00f3lo ha pasado lo que uno escribe que ha pasado\u201d). Una suerte defensa de la narratividad del hecho de ser padre, pues, a diferencia de la madre, \u00e9ste ni participa ni puede participar del hecho f\u00edsico del alumbramiento. \u00bfTodas las reflexiones del libro surgieron durante la propia escritura o el proceso fue el inverso?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Pienso a menudo que soy mucho m\u00e1s inteligente escribiendo que hablando, que soy un tipo bastante vulgar salvo si me pones un teclado delante. Esto, lo tomes como lo tomes, es muy importante. Ayuda o explica por ejemplo por qu\u00e9 yo s\u00e9 que un art\u00edculo m\u00edo va a funcionar muy bien: lo s\u00e9 porque yo mismo flipo con lo que acabo de escribir, con lo que acaba de escribirse. Quiero decir, respondiendo a tu pregunta, que sucede justo como dices: <strong>me pongo a escribir y descubro lo que puede ser dicho, lo que hay que decir o lo que supone un decir diferente. Luego la gente me pregunta qu\u00e9 quer\u00eda decir con tal o cual frase y yo no tengo ni puta idea<\/strong>. En los art\u00edculos en concreto me veo escribiendo cosas que ni siquiera podr\u00eda desarrollar, pero que, cuando las tecleo, me sorprenden, me hacen gracia o me descolocan. Estoy explorando en contra de m\u00ed mismo, muchas veces, en contra de mi concepci\u00f3n del mundo, en contra del clich\u00e9, en definitiva. La cita que me pones es justamente el tipo de citas que yo, al hojear el libro y encontrarla, subrayar\u00eda. Subrayar\u00eda como si no fuera m\u00eda, quiero decir. Esto suena vanidoso si no conoces la magia -perd\u00f3n por la cursiler\u00eda- de escribir, que muchas veces el texto no es una comunicaci\u00f3n, sino una epifan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfC\u00f3mo ves tu libro en relaci\u00f3n a toda esa nueva tendencia de libros sobre crianza y nuevas masculinidades que se dedican a revisar la figura del padre?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Bueno, lo veo quiz\u00e1 como enfrentar lo real con un mont\u00f3n de estupideces. Todo es m\u00e1s sencillo, m\u00e1s f\u00e1cil y m\u00e1s natural que como tratamos hoy en d\u00eda de verlo. Te pongo un ejemplo: nos regalaron antes de nacer Irene unos walkie talkies cuya funci\u00f3n parec\u00eda ser, puesto uno en la cuna y otro en la habitaci\u00f3n de los padres -pensando que los padres duerman en otra habitaci\u00f3n-, que estos pudieran escuchar los ruidos del beb\u00e9 y acudir en su ayuda. La realidad es que cuando llora un beb\u00e9 se escucha en toda la manzana. No llegamos a abrir esos walkie talkies. <strong>Todo es una extra\u00f1a mezcla de marketing, sentimiento de culpa, flojera de car\u00e1cter y consumismo.<\/strong> <strong>Se vende a los padres cosas que no hacen falta <\/strong>(con mi segundo hijo apenas hemos comprado nada: no hace falta nada para cuidar a un ni\u00f1o, no tenemos ni chupetes), y se venden desde varias perspectivas no poco miserables. Una es que no eres buen padre, buena madre, porque \u00bfqu\u00e9 persona que se crea buen padre no va a comprar a su hijo un manta \u201cantiasfixia\u201d? Por supuesto, esta manta es una gilipollez. Pero \u00bfte vas a arriesgar a que tu hijo muera asfixiado por una manta que no sea antiasfixia? Y as\u00ed todo. Manuales que te dicen que hables y cantes al beb\u00e9\u2026 \u00bfQui\u00e9n no habla, canta y acaricia y besa a sus beb\u00e9s? \u00bfHace falta que te lo digan? Padres modernos que \u201ccomparten\u201d los cuidados\u2026 Yo no paro de ver por la calle padres con sus hijos, sus beb\u00e9s reci\u00e9n nacidos, encantados de llevarlos en la mochila de porteo o el carrito simplemente porque son sus hijos, los quieren y es maravilloso pasar tiempo con ellos. No necesitan leer ning\u00fan manual, ning\u00fan reportaje. Son cosas totalmente l\u00f3gicas y sencillas y naturales. En fin, <strong>la lista de enga\u00f1os, extorsiones y bobadas aparejadas a la paternidad ser\u00eda infinita<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Al hacer t\u00fa mismo <\/strong><a href=\"https:\/\/blogs.elconfidencial.com\/cultura\/mala-fama\/2020-09-16\/arbelto-olmos-autocritica-resena-irene-y-el-aire_2748779\/\"><strong>la cr\u00edtica de tu libro en El Confidencial<\/strong><\/a><strong> escribiste \u201c<\/strong><strong>\u00e9xito es escribir a pesar de todos vosotros.\u201d Quer\u00eda ampliar esa frase y decirte: \u201c\u00c9xito es escribir a pesar de m\u00ed\u201d. Y lo refiero al pudor que siempre has manifestado de hablar sobre ti mismo. Me gustar\u00eda saber c\u00f3mo fue ese escribir contra tu propio pudor.<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Ah\u00ed tienes un ejemplo de frase llamativa sobre la que no siento la menor responsabilidad. Como es conocido, <strong>no me gusta mucho el mundo editorial, el as\u00ed llamado mundillo<\/strong>. Pero la frase \u201c\u00e9xito es escribir a pesar de todos vosotros\u201d surge mientras tecleo, no la hab\u00eda pensado nunca. En todo caso, el pudor fue un obst\u00e1culo muy peque\u00f1o en este caso. Llevo tanto escribiendo que ya me da lo mismo lo que nadie pueda pensar de lo que escribo, de lo que expongo cuando escribo o de la vida verdadera que pueda delatar mi escritura. Por otro lado, la escritura del yo, que en cierta medida he practicado siempre -tambi\u00e9n <em>Trenes hacia Tokio<\/em>, a pesar de llamarse David el protagonista, es pr\u00e1cticamente autobiograf\u00eda-, la contemplo de manera muy rigurosa como la escritura de lo conflictivo, oscuro, infame o rid\u00edculo. <strong>Todo lo que pueda poner en mis libros sobre m\u00ed ser\u00e1 siempre lo peor de m\u00ed, nunca lo mejor<\/strong>. Entonces escribir <em>Irene y el aire <\/em>para decir que soy un tipo cojonudo, amoroso, que vive como nadie el advenimiento que se est\u00e1 fraguando\u2026 es algo que no har\u00eda nunca, no le veo sentido. <strong>Yo le veo sentido a escarbar en lo inconfesable, lo mezquino, la obsesi\u00f3n o el patetismo<\/strong>. Comprender\u00e1s por tanto que la correcci\u00f3n pol\u00edtica no puede repugnarme m\u00e1s -eso de prohibir canciones como <em>La matar\u00e9<\/em>, de Loquillo-, porque censura el arte como campo abierto para el propio conocimiento, y lo reduce a una doctrina maniquea y bob\u00edsima, adem\u00e1s de sumamente aburrida.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfPodr\u00edamos decir que, de alguna forma, <em>Irene y el aire<\/em> es un libro sobre el aprendizaje de la paternidad?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>En realidad estamos llamando paternidad a ser padre, a ese instante diminuto en el que una vida llega al mundo y es culpa tuya. La paternidad real yo creo que es otra cosa, mucho m\u00e1s gris y sacrificada. Ojal\u00e1 fuera todo ver llegar ni\u00f1os al mundo, y no llevarlos al colegio todos los d\u00edas y darles de comer todos los d\u00edas y cuidarlos todos los d\u00edas y discutir con ellos casi todos los d\u00edas, por no hablar de lo que nos espera en la adolescencia y m\u00e1s adelante. <strong>As\u00ed, el libro narra un nacimiento y no creo que su narrador aprenda nada, salvo lo que es un nacimiento; nada sobre paternidad, digo<\/strong>. <strong>La paternidad real todav\u00eda est\u00e1 por venir: llegar\u00e1 cuando tu hijo pueda tener raz\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace justo cuatro a\u00f1os que el ahora popular columnista de El Confidencial, Alberto Olmos, publicada su \u00faltima novela, Alabanza (Random House, 2016). 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