{"id":180,"date":"2020-11-26T22:29:16","date_gmt":"2020-11-26T22:29:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.josedemontfort.com\/?p=180"},"modified":"2020-11-26T22:29:16","modified_gmt":"2020-11-26T22:29:16","slug":"miguel-angel-hernandez-los-espacios-donde-uno-duerme-la-siesta-se-vuelven-hogar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2020\/11\/26\/miguel-angel-hernandez-los-espacios-donde-uno-duerme-la-siesta-se-vuelven-hogar\/","title":{"rendered":"Miguel \u00c1ngel Hern\u00e1ndez: \u00abLos espacios donde uno duerme la siesta se vuelven hogar\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>El profesor de Historia del Arte en la Universidad de Murcia, escritor y eminente tuitero, Miguel \u00c1ngel Hern\u00e1ndez, se une a la colecci\u00f3n de los nuevos Cuadernos Anagrama con un cuaderno de ideas sobre el cuerpo, la casa y el tiempo, que tienen a la siesta como eje central. El libro saldr\u00e1 a la venta el pr\u00f3ximo mi\u00e9rcoles 28 de octubre.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Siesteros del mundo, un\u00edos<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Quedamos para conversar, por supuesto, despu\u00e9s de la hora de la siesta. Es viernes y yo vengo de recoger a la peque, as\u00ed que me he tenido que preparar un buen caf\u00e9 (no pude hacer la siesta). Miguel \u00c1ngel se acaba de preparar el suyo. Es la primera entrevista que concede por este libro, as\u00ed que est\u00e1 todav\u00eda un poco nervioso y a la expectativa. Pero tranquilo, se siente relajado y, lo m\u00e1s importante: feliz por conversar de este<strong> placer maravilloso<\/strong> que es la siesta (y que ambos -igual que mucha gente a la que le da apuro reconocerlo- compartimos). Y no es balad\u00ed mencionar esto, porque se trata de un libro gracias al cual el lector encontrar\u00e1 razones suficientes como para legitimar ese vicio dichoso de la siesta. En este sentido, se podr\u00eda decir que <em>El don de la siesta<\/em> es <strong>un libro de autoayuda para siesteros<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Twitter, que est\u00e1s en los cielos<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Miguel \u00c1ngel Hern\u00e1ndez no recuerda exactamente cu\u00e1ndo fue aquel primer d\u00eda en el que puso la semilla de este libro: un tuit juguet\u00f3n, l\u00fadico y jaranero sobre el gozo de echarse una buena siesta. De ah\u00ed al siguiente pas\u00f3 un mes, luego tres semanas, m\u00e1s tarde dos y hasta que llego \u00e9l momento en el que comenz\u00f3 a hacerlo cada d\u00eda, para regocijo de la hinchada tuitera. \u201cLos tuits tienen la gracia de que te los encuentras justo a la hora de la siesta y dialogan con la actualidad -cuenta Hern\u00e1ndez-. Y en Twitter funcionan porque como ah\u00ed la gente est\u00e1 todo el tiempo acuchill\u00e1ndose, pues de repente funcionan como siestas de acuchillamiento\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa conquista del espacio tuitero para el placer es el origen de este libro: <em>El don de la siesta<\/em> (Anagrama, 2020). La idea primera era recopilarlos en papel, pero enseguida Hern\u00e1ndez se dio cuenta de que no ten\u00eda mucho sentido, porque esos tuits est\u00e1n (estaban) muy ligados al presente; son una suerte de <strong>actualidad escenificada<\/strong>. Sin embargo, un libro, escribe Miguel \u00c1ngel Hern\u00e1ndez \u201cest\u00e1 sujeto a una temporalidad diferente. Permite la reflexi\u00f3n y la pausa, La pregunta abierta. La demora para pensar\u201d.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/10\/miguel-angel-hernandez-despues-de-una-siesta-ademas-de-resultar-mas-productivo-y-estar-mas-despierto-estas-mas-feliz-3.jpg\" alt=\"Miguel \u00c1ngel Hern\u00e1ndez: \u201cDespu\u00e9s de una siesta, adem\u00e1s de resultar m\u00e1s productivo y estar m\u00e1s despierto, est\u00e1s m\u00e1s feliz\u201d 2\" srcset=\"https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/10\/miguel-angel-hernandez-despues-de-una-siesta-ademas-de-resultar-mas-productivo-y-estar-mas-despierto-estas-mas-feliz-3.jpg 1240w, https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/10\/miguel-angel-hernandez-despues-de-una-siesta-ademas-de-resultar-mas-productivo-y-estar-mas-despierto-estas-mas-feliz-3-180x300.jpg 180w, https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/10\/miguel-angel-hernandez-despues-de-una-siesta-ademas-de-resultar-mas-productivo-y-estar-mas-despierto-estas-mas-feliz-3-614x1024.jpg 614w, https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/10\/miguel-angel-hernandez-despues-de-una-siesta-ademas-de-resultar-mas-productivo-y-estar-mas-despierto-estas-mas-feliz-3-768x1280.jpg 768w, https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/10\/miguel-angel-hernandez-despues-de-una-siesta-ademas-de-resultar-mas-productivo-y-estar-mas-despierto-estas-mas-feliz-3-921x1536.jpg 921w, https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/10\/miguel-angel-hernandez-despues-de-una-siesta-ademas-de-resultar-mas-productivo-y-estar-mas-despierto-estas-mas-feliz-3-1229x2048.jpg 1229w\" width=\"1240\" height=\"2067\"><\/p>\n\n\n\n<p id=\"caption-attachment-1263437\">Imagen v\u00eda Editorial Anagrama.<\/p>\n\n\n\n<p>El asunto le daba a Miguel \u00c1ngel Hern\u00e1ndez precisamente para un libro \u201cque se pudiera leer a la hora de la siesta, no demasiado denso, no demasiado superficial\u201d, nos dice. Y, as\u00ed, en \u00e9l hay un poco de historia, un cat\u00e1logo de tipos de siestas, pizquitas tambi\u00e9n de ciencia que justifique el siesteo, la relaci\u00f3n de las siesta con el arte y, finalmente, un dietario.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos cuenta Miguel \u00c1ngel Hern\u00e1ndez que, \u201cen realidad el libro es como un descubrimiento constante seg\u00fan lo iba escribiendo\u201d. Y a\u00f1ade: \u201cEs el libro m\u00e1s extra\u00f1o que he escrito. Para m\u00ed es un divertimento, pero al mismo tiempo <strong>se trata de un libro que sintetiza muchas de las cosas que he ido haciendo, pero cada cosa por separado (la memoria, el diario, el ensayo, la escritura narrativa), pero aqu\u00ed est\u00e1 todo junto\u201d<\/strong>. De ah\u00ed que, m\u00e1s all\u00e1 de la comprensible liviandad del tema tratado, sea un libro importante para su autor, porque est\u00e1 muy cargado afectivamente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan avanzaba en la escritura del libro, Miguel \u00c1ngel Hern\u00e1ndez fue volvi\u00e9ndose consciente de que iba hablando cada vez m\u00e1s de s\u00ed mismo, y ello le iba marcando una transici\u00f3n literaria que proven\u00eda de sus propias experiencias vitales. As\u00ed, el libro le ha servido, adem\u00e1s, para entender que \u201c<strong>necesitaba cerrar una etapa literaria, o una serie de reflexiones que todav\u00eda reverberaban de <em>El dolor de los dem\u00e1s<\/em>. Necesitaba cerrar la posibilidad de volver a escribir de m\u00ed y de mi pasado <\/strong>para poder escribir una novela de ficci\u00f3n absoluta u otras cosas completamente diferentes.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>A este respecto, nos cuenta Hern\u00e1ndez que durante la escritura del libro le fue muy \u00fatil <em>Otra vida por vivir<\/em>, de Theodor Kallifatides, en el sentido de ayudar a reposicionarse frente a su propia historia personal. De otro lado, <em>El don de la siesta<\/em> no se entiende sin el seminal <em>Elogio de la pereza. Notas para una est\u00e9tica del cansancio<\/em>&nbsp;de Fernando Castro Fl\u00f3rez (Imaginarium, 1992). Tambi\u00e9n acusa una influencia del trabajo de Eloy Fern\u00e1ndez <em>Homo Sampler <\/em>y finalmente, dialoga perfectamente con <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/further\/jorge-carrion-la-nueva-normalidad-nuevo-subgenero-del-terror\/\"><em>Lo viral<\/em><\/a> (Galaxia Gutemberg, 2020), de Jorge Carri\u00f3n, en el sentido de que es igualmente <strong>una reflexi\u00f3n sobre el tiempo y la temporalidad<\/strong>, pero tambi\u00e9n en el hecho de que en ambos libros la teor\u00eda no se plantea al modo ensay\u00edstico de un texto acad\u00e9mico, sino que se va haciendo como a la carrera.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/10\/miguel-angel-hernandez-despues-de-una-siesta-ademas-de-resultar-mas-productivo-y-estar-mas-despierto-estas-mas-feliz.jpg\" alt=\"Miguel \u00c1ngel Hern\u00e1ndez: \u201cDespu\u00e9s de una siesta, adem\u00e1s de resultar m\u00e1s productivo y estar m\u00e1s despierto, est\u00e1s m\u00e1s feliz\u201d\" srcset=\"https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/10\/miguel-angel-hernandez-despues-de-una-siesta-ademas-de-resultar-mas-productivo-y-estar-mas-despierto-estas-mas-feliz.jpg 1600w, https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/10\/miguel-angel-hernandez-despues-de-una-siesta-ademas-de-resultar-mas-productivo-y-estar-mas-despierto-estas-mas-feliz-300x300.jpg 300w, https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/10\/miguel-angel-hernandez-despues-de-una-siesta-ademas-de-resultar-mas-productivo-y-estar-mas-despierto-estas-mas-feliz-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/10\/miguel-angel-hernandez-despues-de-una-siesta-ademas-de-resultar-mas-productivo-y-estar-mas-despierto-estas-mas-feliz-150x150.jpg 150w, https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/10\/miguel-angel-hernandez-despues-de-una-siesta-ademas-de-resultar-mas-productivo-y-estar-mas-despierto-estas-mas-feliz-768x768.jpg 768w, https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/10\/miguel-angel-hernandez-despues-de-una-siesta-ademas-de-resultar-mas-productivo-y-estar-mas-despierto-estas-mas-feliz-1536x1536.jpg 1536w, https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/10\/miguel-angel-hernandez-despues-de-una-siesta-ademas-de-resultar-mas-productivo-y-estar-mas-despierto-estas-mas-feliz-60x60.jpg 60w, https:\/\/media.theobjective.com\/2020\/10\/miguel-angel-hernandez-despues-de-una-siesta-ademas-de-resultar-mas-productivo-y-estar-mas-despierto-estas-mas-feliz-694x694.jpg 694w\" width=\"1600\" height=\"1600\"><\/p>\n\n\n\n<p id=\"caption-attachment-1263434\">\u00abNecesitamos espacios ensombrecidos, capaces de resguardar al sujeto\u00bb.<strong> | <\/strong>Foto: E. Mart\u00ednez Bueso | Cedida por el autor.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El placer del cuerpo<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Pero no nos enga\u00f1emos, <em>El don de la siesta <\/em>es una reivindicaci\u00f3n del placer del cuerpo. Aboga por la defensa de<strong> \u201c<\/strong>una pr\u00e1ctica aparentemente innecesaria (pero que s\u00ed lo es para el cuerpo)\u201d. Esa sensaci\u00f3n de no producir nada, de no generar nada. Y que se hace no para ser m\u00e1s productivo luego (como defienden algunos gur\u00fas norteamericanos) sino \u201cporque me da mucho gustico\u201d, como dice el propio autor.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque la siesta es un entrar en un espacio muy propio: \u201cUna apropiaci\u00f3n de los placeres del cuerpo\u201d, afirma Miguel \u00c1ngel Hern\u00e1ndez, quien defiende la siesta en la cama, y con pijama (aunque sean de media hora). El sue\u00f1o placentero (y elegido) <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/further\/la-ciencia-perdida-del-sueno\/\">como frontera \u00faltima del capitalismo<\/a>. La siesta como interrupci\u00f3n. La siesta como una lucha contra el tiempo, como un modo de ganar tiempo propio. Una forma de insertar una elipsis en la l\u00f3gica productiva de cada d\u00eda. El sue\u00f1o reparador a destiempo: \u201cuna siesta prohibida, perezosa, insensata, hedonista\u201d, escribe el autor.<\/p>\n\n\n\n<p>El dormir fuera de las horas de la noche sigue la l\u00f3gica de la recarga, el cuerpo nos lo pide, solo que nosotros lo deso\u00edmos, forzados por esa idea de estar siempre presentes. Pero no, nos dice Miguel \u00c1ngel Hern\u00e1ndez, se trata de ganar tiempo privado, \u00edntimo. Una forma de conquistar la solitud, contra la tiran\u00eda de la sobreexposici\u00f3n. Porque, m\u00e1s que nunca, escribe, \u201c<strong>necesitamos espacios ensombrecidos, capaces de resguardar al sujeto, promover ese encuentro \u00edntimo y hacer surgir el pensamiento libre<\/strong>\u201d. La siesta como camino de regreso al cuerpo, de afirmaci\u00f3n del yo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Resignificar los espacios<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>La siesta est\u00e1 muy vinculada a los espacios. Es una forma de tomar posesi\u00f3n de ellos. \u201c<strong>Los espacios donde uno duerme la siesta, se vuelven hogar<\/strong>\u201d, nos dice Hern\u00e1ndez. Y recuerda c\u00f3mo al mudarse a su actual casa, en la que ahora hace poco m\u00e1s de un a\u00f1o que viven, la coloniz\u00f3 con una siesta. \u201cA media mudanza, paramos. Y mi mujer&nbsp; (que tambi\u00e9n es siestera) y yo, nos echamos la siesta y nos dijimos \u2018<strong>ya est\u00e1, esta casa ahora s\u00ed que es nuestra, ya hemos echado la siesta\u2019<\/strong>\u201d. La siesta vista como performance, como acci\u00f3n significativa y consciente que evidencia nuestra determinaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por resumir, y como dice el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Thierry Paquot en <em>El arte de la siesta<\/em>, \u201cla siesta es emancipadora\u201d. A lo que Miguel \u00c1ngel Hern\u00e1ndez a\u00f1ade que, adem\u00e1s, \u201ctendr\u00eda que ser un derecho, como en la constituci\u00f3n china\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El profesor de Historia del Arte en la Universidad de Murcia, escritor y eminente tuitero, Miguel \u00c1ngel Hern\u00e1ndez, se une a la colecci\u00f3n de los nuevos Cuadernos Anagrama con un cuaderno de ideas sobre el<span class=\"more-button\"><a href=\"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2020\/11\/26\/miguel-angel-hernandez-los-espacios-donde-uno-duerme-la-siesta-se-vuelven-hogar\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\">Miguel \u00c1ngel Hern\u00e1ndez: \u00abLos espacios donde uno duerme la siesta se vuelven hogar\u00bb<\/span><i class=\"fa fa-angle-right\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-180","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/180","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=180"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/180\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":181,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/180\/revisions\/181"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=180"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=180"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=180"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}