{"id":239,"date":"2020-12-29T04:28:53","date_gmt":"2020-12-29T04:28:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.josedemontfort.com\/?p=239"},"modified":"2020-12-29T04:28:53","modified_gmt":"2020-12-29T04:28:53","slug":"juan-cardenas-la-esgrima-de-los-macheteros-y-la-disputa-por-la-memoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2020\/12\/29\/juan-cardenas-la-esgrima-de-los-macheteros-y-la-disputa-por-la-memoria\/","title":{"rendered":"Juan C\u00e1rdenas, la esgrima de los macheteros y la disputa por la memoria"},"content":{"rendered":"\n<p>El escritor colombiano vuelve a las librer\u00edas con &#8216;El\u00e1stico de sombra&#8217; (Sexto piso, 2020), una narraci\u00f3n de tintes cl\u00e1sicos, casi m\u00e1gica, llena de aventuras y con la que inaugura un nuevo g\u00e9nero: los libros de macheteros.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace cinco a\u00f1os Juan C\u00e1rdenas (Popay\u00e1n, Colombia, 1978) comenz\u00f3 una investigaci\u00f3n sobre la cultura afrocaucana (del valle del Cauca), auspiciada por el Instituto Caro y Cuervo, donde da clases. Hasta entonces, su vinculaci\u00f3n con la zona del Cauca, ubicada en las regiones Andina y del Pac\u00edfico (el segundo departamento \u2013o regi\u00f3n\u2013 m\u00e1s poblado del pa\u00eds), al suroeste de Colombia, hab\u00eda sido de tipo m\u00e1s vital, basada en sus experiencias cotidianas (Popay\u00e1n, la ciudad en la que se crio C\u00e1rdenas, es la capital del Cauca). Su investigaci\u00f3n, al principio se centraba en las narraciones orales de las culturas de la zona, pero de pronto entr\u00f3 en contacto con la subcultura de los macheteros que practican esgrima y, ya en su primer a\u00f1o de investigaci\u00f3n, cambi\u00f3 el foco de inter\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Al tel\u00e9fono desde Colombia, cuenta que decidi\u00f3 centrarse en el ancestral arte de la esgrima \u201cporque era una cosa de la que pr\u00e1cticamente nadie habla y me dije, bueno, aqu\u00ed hay un tesoro\u201d. La esgrima de machete y bord\u00f3n (tambi\u00e9n conocida como grima) es un arte marcial que data de la \u00e9poca colonial, hacia el siglo XVIII, y la practicaban afrocolombianos. Es originaria de Puerto Tejada y sus t\u00e9cnicas se usaron durante los combates de la guerra de independencia del pa\u00eds, en la que la comunidad afrocolombiana se puso del lado del partido liberal (que hizo todo lo posible para<em> borrar<\/em> esa presencia en la historia del pa\u00eds).<\/p>\n\n\n\n<p>Durante sus investigaciones, C\u00e1rdenas recopil\u00f3 m\u00faltiples materiales sobre este arte que ahora comienza a recuperarse (gracias a la academia de esgrima de Puerto Tejada y el festival anual que all\u00e1 se celebra), a trav\u00e9s de entrevistas, fotograf\u00edas, v\u00eddeos. Incluso rescat\u00f3 unas cintas magnetof\u00f3nicas de los a\u00f1os setenta u ochenta llenas de historias orales sobre los macheteros que estaban perdidas.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El\u00e1stico de sombra<\/em>, la novela breve que ha escrito, vendr\u00eda a ser algo as\u00ed como el resultado de todo ese material levantado a lo largo de los \u00faltimos cinco a\u00f1os y presentado en un formato corto de novela cl\u00e1sica de aventuras, peripecias, transformaciones y actos cuasi m\u00e1gicos, en la tradici\u00f3n de Apuleyo, Ovidio o las <em>Mil y una noches<\/em>. Cuenta C\u00e1rdenas que durante los \u00faltimos a\u00f1os se ha estado interesando mucho por los mitos amaz\u00f3nicos y, en particular, por uno de los grandes textos precolombinos: <em>La leyenda de Yuripary<\/em>. Un libro que tuvo en mente durante la redacci\u00f3n de <em>El\u00e1stico de Sombra<\/em>, donde tres personajes, don Sando (el anciano maestro), Miguel (su veterano alumno) y Cero (un escribidor blanquito, alter ego del autor) salen a la b\u00fasqueda de los misterios del arte de la esgrima de machete, con el \u00e1nimo de mantener \u201cviva la llama de una historia\u201d; la de la resistencia de los pueblos negros del Cauca. Don Floro Ulcu\u00e9, un minguero de la vereda Andaluc\u00eda, municipio de Caldono, lo resume en la novela as\u00ed: \u201cen estas monta\u00f1as estamos peleando dos guerras: la del siglo XIX y la del XXI\u201d. Y eso mismo es lo que hace <em>El\u00e1stico de sombra<\/em>: disputarle la memoria a la historia oficial colombiana y guerrearle al presente la posibilidad de un futuro digno.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para acabar con el hombre blanco<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La novela ha producido en algunos lectores cierto desconcierto porque en la nota liminal del texto afirma C\u00e1rdenas que \u201ccon este libro espero contribuir a la memoria y el presente de las luchas negras de toda Am\u00e9rica, adem\u00e1s de ofrecer herramientas para el que sin duda es el proyecto m\u00e1s urgente de la cultura universal, a saber, la aniquilaci\u00f3n definitiva del Hombre Blanco\u201d. Maticemos esto. Dice C\u00e1rdenas: \u201ccuando digo eso de destruir el hombre blanco es chistoso porque todo el mundo piensa que quiero ir a matar gente o algo as\u00ed, pero lo que se ha de decir es que la blanquitud es una construcci\u00f3n cultural. Hay proyectos de blanquitud y eso es dificil\u00edsimo de entender porque la gente se identifica como blanca de una manera muy autom\u00e1tica, muy acr\u00edtica\u201d. Y a\u00f1ade: \u201cLa gente ha sido sometida a esos proyectos de blanquitud con una violencia brutal, en Espa\u00f1a es brutal para no ir m\u00e1s lejos.\u201d Y hacia ah\u00ed apunta la nota liminal: \u201ca hacer un desmontaje colectivo de esa figura tan antip\u00e1tica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Se present\u00eda ya en su anterior novela, <em>El diablo de las provincias<\/em> (Perif\u00e9rica, 2017), y a diferencia de sus obras previas, una b\u00fasqueda que bucea) en el pasado, que indaga en unas ciertas ruinas (y que aqu\u00ed tiene que ver con los vestigios de un saber antiguo). Ese conocimiento ancestral es aqu\u00ed el <em>el\u00e1stico de sombra<\/em>: un juego muy antiguo, legendario, que \u201crequer\u00eda de una malicia de orden superior, pues consist\u00eda en saber atacar y defenderse en la m\u00e1s absoluta oscuridad\u201d. Y la idea que late detr\u00e1s de la recuperaci\u00f3n de esta memoria perdida es la de \u201crecomponer la memoria perdida del cuerpo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho de otra forma, la fundaci\u00f3n de un nuevo mundo negro pasa por rescatar las marcas del cuerpo y saber interpretarlas; se basa en la recuperaci\u00f3n de la cultura afrocolombiana sirvi\u00e9ndose de una de sus se\u00f1as de identidad m\u00e1s fuertes: el esgrima de machete. Y aqu\u00ed es donde encuentra sentido la idea de la lucha contra la blanquitud (como proyecto cultural e ideol\u00f3gico). La lucha contra la blanquitud, entendida esta como forma de borramiento. Y el <em>el\u00e1stico de sombra<\/em> funcionar\u00eda como forma de \u201cresistir al olvido, para resistir al enga\u00f1o, a la mentira, al desprestigio\u201d. Pues el proyecto de naci\u00f3n colombiana es un proyecto \u201cconservador, olig\u00e1rquico por un lado y por el otro lado plebeyo, pero ligado tambi\u00e9n a estructuras conservadoras plebeyas\u201d, que deja afuera sistem\u00e1ticamente de su imaginario la negritud del pa\u00eds. \u201cY mucha gente no sabe que Colombia es un pa\u00eds negro, muy muy negro\u201d; afirma C\u00e1rdenas, pues nos comenta c\u00f3mo su novela se ve desde el exterior como algo folcl\u00f3rico, pero sin embargo el pa\u00eds no es as\u00ed en absoluto. Por ello, <em>El\u00e1stico de sombra<\/em> \u201cno es un libro colombiano en el sentido de que esto que refleja nunca ha sido Colombia, pero a la vez demuestra que esta es la Colombia de verdad, la aut\u00e9ntica, no la de Juan Vald\u00e9s con el burro\u201d. A pesar de que en esta novela la cr\u00edtica pol\u00edtica es m\u00e1s expl\u00edcita, esta ya asomaba en anteriores libros de C\u00e1rdenas, en particular en <em>Ornamento<\/em> (Perif\u00e9rica, 2015), donde, sirvi\u00e9ndose el autor de una trama de ciencia ficci\u00f3n que pronto muta hacia lo fant\u00e1stico, realizaba una fuerte cr\u00edtica contra la cultura, entendida desde su vertiente biopol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La b\u00fasqueda del fantasma<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como sucede en <em>El diablo en las provincias<\/em> (Perif\u00e9rica, 2017), <em>El\u00e1stico de sombra<\/em> est\u00e1 poblado de fantasmas (e incluso los mismos tres protagonistas, por momentos, lo parecen o acaso fingen \u2013o sue\u00f1an\u2013 serlo; y lo son, metaf\u00f3ricamente, para la historia oficial del pa\u00eds). Ya era muy eficaz la presencia de las fantasmagor\u00edas en <em>Los estratos<\/em> (Perif\u00e9rica, 2013), pero tambi\u00e9n en <em>Ornamento<\/em>, donde los protagonistas son v\u00edctimas de sus propios sue\u00f1os y acaban, en un puro sobresalto, confrontados directamente con la naturaleza. Si all\u00e1 caen presos del delirio y la locura, aqu\u00ed en <em>El\u00e1stico de sombra<\/em> las fantasmagor\u00edas son de un tipo m\u00e1s bien m\u00e1gico, a veces rozando la brujer\u00eda y otras tomando la forma de las transposiciones. De cualquier forma, est\u00e1n relacionadas con las fuerzas animistas que todo lo gobiernan.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de tratarse de dos novelas muy diferentes, podemos decir que <em>El\u00e1stico de sombra<\/em> es la continuaci\u00f3n l\u00f3gica del anterior libro de C\u00e1rdenas, <em>El diablo de las provincias<\/em>, pues si en sus novelas anteriores los sujetos protagonistas acababan disociados de los espacios, quedando al albur de la naturaleza salvaje, ya en <em>El diablo\u2026<\/em> se produce la gran novedad de que su narrador se queda anclado al espacio, al de la casa de la infancia (el origen). Y es justo ese origen, aqu\u00ed en <em>El\u00e1stico de sombra<\/em>, el de la b\u00fasqueda de aquella persona, aquel \u00fanico \u201cint\u00e9rprete de aquel sorprendente estilo de lucha\u201d (<em>el el\u00e1stico de sombra<\/em>), el que motiva en este libro la trama y le da sentido. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n all\u00e1 (en <em>El diablo de las provincias<\/em>) se produc\u00eda una huida y una b\u00fasqueda desde la ciudad hacia el campo y, tambi\u00e9n aqu\u00ed igual que all\u00e1, los protagonistas han de confrontar la presencia sat\u00e1nica que trata de desbaratar sus planes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La verdad del lenguaje<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los detalles importantes de <em>El\u00e1stico de sombra<\/em> es el lenguaje y la presencia de un narrador \u201ccomo colectivizado, que lo que hace es engarzar una cantidad de historias que est\u00e1n sueltas y les da una forma\u201d. Como bien dice C\u00e1rdenas, \u201cese narrador no puede identificarse de una manera muy inmediata con un sujeto, al menos como con esa construcci\u00f3n del sujeto moderno, sino que es una cosa arcaica\u201d. Y es que ha de decirse que, a diferencia de novelas anteriores del autor, donde diferentes voces suelen luchar por gobernar el discurso, mutando, mezcl\u00e1ndose, aullando, aqu\u00ed C\u00e1rdenas ten\u00eda claro que \u201cno quer\u00eda caer en esta cosa del yo que en el fondo es el hombre blanco\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed se rige la narraci\u00f3n por una omnisciencia que no es fingida (en el sentido de \u201cconstruida ficcionalmente\u201d), porque procede de la realidad. Se trata de una voz comunal que al autor se le fue formando en la cabeza. Y su base se halla en la transcripci\u00f3n de las much\u00edsimas entrevistas que C\u00e1rdenas ha venido realizando en los \u00faltimos a\u00f1os. Entrevista que, en verdad, no eran entrevistas sino charlas. C\u00e1rdenas se sentaba a charlar durante horas en un patio con los macheteros, donde estos ensayan y dan clases, y luego se iban al bar y segu\u00edan charlando, hasta que se hicieron amigos. Y, ah\u00ed, de entre las charlas triviales surg\u00edan \u201chistorias espectaculares que comenzaban a contar algunos de los maestros\u201d. Sobre todo, H\u00e9ctor S\u00e1ndoval, que es el m\u00e1s viejo; \u201ceste se\u00f1or es una enciclopedia viviente\u201d, nos dice el escritor colombiano. Con todas las cintas grabadas, el ejercicio de C\u00e1rdenas consist\u00eda en \u201cir como editando, y luego ten\u00eda que hacer el ejercicio de transcribir esa oralidad, literalmente\u201d. Ah\u00ed entendi\u00f3 c\u00f3mo iba a sonar el libro. Y \u00e9se es el sabor que tiene el libro, el de las horas que pas\u00f3 C\u00e1rdenas con los maestros macheteros en un patio con plantas de cacao muy lindo, con el sonido de los p\u00e1jaros, con esa misma luz de las dos o las tres de la tarde, y las voces y las risas. En suma, que lo que encontrar\u00e1 el lector en <em>El\u00e1stico de sombra<\/em> es un escuchar la conversaci\u00f3n de los maestros macheteros del valle del Cauca, contando sus historias verdaderas. Donde antes, en las otras novelas de C\u00e1rdenas, el lenguaje era el mundo mismo, que no produc\u00eda realidad sino <em>era<\/em> la realidad, aqu\u00ed el lenguaje es el veh\u00edculo de un mundo que se re-constituye con cada historia contada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Teor\u00eda y pr\u00e1ctica del esgrima de machete<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>El\u00e1stico de sombra<\/em> es una novela sobre el arte del esgrima de machete, que busca los fundamentos te\u00f3ricos primeros: \u201clos juegos de sombra, la aut\u00e9ntica esgrima de machete, la original, pues, la primera\u201d. Pero, qu\u00e9 sucede con la pr\u00e1ctica. \u00bfPractica Juan C\u00e1rdenas la grima? Escuch\u00e9mosle: \u201cA partir del segundo a\u00f1o de investigaci\u00f3n los propios maestros me rega\u00f1aron, porque me dijeron: \u2018Usted siempre viene ah\u00ed con esa libretica, se sienta y se pone a tomar notas y a grabarnos\u2019. Y, entonces, me dijo el maestro: \u2018Usted no a entender nada hasta que no empiece a hacer\u2019. Y efectivamente fue as\u00ed, yo empec\u00e9 a entender mucho m\u00e1s todo cuando yo mismo empec\u00e9 a hacer los movimientos\u201d. En la actualidad, C\u00e1rdenas es alumno de la Academia de Machete de Puerto Tejada. Lo que pasa es que \u201cno puedo ir con regularidad, soy mal alumno\u201d, nos dice. No obstante, \u201ctrato de mantenerme al d\u00eda y voy haciendo mis falsos, trato de no perder la pr\u00e1ctica\u201d, a\u00f1ade. (El falso diagonal, escribe en El\u00e1stico de sombra, sirve para esquivar gracias a un movimiento de defensa y luego rematar con un movimiento de ataque.) Concluye C\u00e1rdenas: \u201cDe hecho, todas las reflexiones que hay sobre el cuerpo en el libro son producto de haber puesto el cuerpo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>*Publicado originalmente en Letras Libres, el 23 de diciembre de 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El escritor colombiano vuelve a las librer\u00edas con &#8216;El\u00e1stico de sombra&#8217; (Sexto piso, 2020), una narraci\u00f3n de tintes cl\u00e1sicos, casi m\u00e1gica, llena de aventuras y con la que inaugura un nuevo g\u00e9nero: los libros de<span class=\"more-button\"><a href=\"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2020\/12\/29\/juan-cardenas-la-esgrima-de-los-macheteros-y-la-disputa-por-la-memoria\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\">Juan C\u00e1rdenas, la esgrima de los macheteros y la disputa por la memoria<\/span><i class=\"fa fa-angle-right\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-239","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/239","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=239"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/239\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":240,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/239\/revisions\/240"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=239"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=239"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=239"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}