{"id":261,"date":"2021-02-10T06:41:50","date_gmt":"2021-02-10T06:41:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.josedemontfort.com\/?p=261"},"modified":"2021-02-10T06:41:50","modified_gmt":"2021-02-10T06:41:50","slug":"la-imaginacion-catastrofica-de-camila-fabbri","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2021\/02\/10\/la-imaginacion-catastrofica-de-camila-fabbri\/","title":{"rendered":"La imaginaci\u00f3n catastr\u00f3fica de Camila Fabbri"},"content":{"rendered":"\n<p>&#8216;Los accidentes&#8217; es una excelente recopilaci\u00f3n de relatos con el que la escritora argentina Camila Fabbri se presenta en nuestro pa\u00eds, de la mano de Parip\u00e9 Books.<\/p>\n\n\n\n<p>La editorial Parip\u00e9 Books abre su nueva colecci\u00f3n de narrativa <em>Camalote<\/em> con una recopilaci\u00f3n de cuentos extravagantes, que recorren las anomal\u00edas de lo humano y transitan los siempre presentes territorios de la cat\u00e1strofe.<\/p>\n\n\n\n<p>De su autora, Camila Fabbri, ha dejado dicho<a href=\"https:\/\/theobjective.com\/further\/leila-guerriero-frutos-extranos-2020\/\"> Leila Guerriero<\/a> que \u00ab<strong>a\u00fana en su escritura desfachatez y lirismo, y construye un paisaje emocional exquisitamente enrarecido con frases de un exitoso sentido com\u00fan<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La posibilidad del accidente<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Quince son los cuentos que incluye <em>Los accidentes<\/em> (Parip\u00e9 Books, 2020), la \u00f3pera prima de la escritora, directora y actriz argentina Camila Fabbri (Buenos Aires, 1989). El primero que se escribi\u00f3 fue <em>Ren\u00e9 de Tacuaremb\u00f3<\/em>, cuando contaba con 19 a\u00f1os, en su primer taller literario, con la escritora Romina Paula. El resto de los cuentos, nos dice la autora, \u00abfueron producto de mi paso por la escuela metropolitana de arte dram\u00e1tico, donde llev\u00e9 a cabo un curso en dramaturgia. All\u00ed escrib\u00ed <strong>mon\u00f3logos que tambi\u00e9n pod\u00eda leer como cuentos<\/strong>, entonces los reun\u00ed tambi\u00e9n para la publicaci\u00f3n. Estos cuentos abarcan un marco temporal que va desde el 2009 hasta el 2015\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los relatos de <em>Los accidentes<\/em> beben de una po\u00e9tica de im\u00e1genes severas que funcionan al modo de los s\u00edmbolos po\u00e9ticos. M\u00e1s o menos vienen a respetar esta secuencia: se produce un accidente y luego se establecen las hip\u00f3tesis para cada una de las (posibles, futuribles) tragedias, que quedan en suspenso, congeladas en toda su potencialidad. Todo ello tiene que ver con los miedos de la propia autora, que se reflejan en su escritura. As\u00ed se podr\u00eda decir que esa transferencia de los <strong>temores \u00edntimos<\/strong> hacia las historias de su obra le permite a Fabbri aprender a pensar y, en consecuencia, a escribir. No obstante, reconoce la escritora que no es algo que funcione a la perfecci\u00f3n, ya que \u00aba d\u00eda de hoy no conozco formas exitosas para controlar o anular determinados miedos o incapacidades de ese tipo. Entiendo que la escritura es una manera de reconocerlos y transformarlos en otra cosa, algo m\u00e1s v\u00edvido, con cierta lucidez\u00bb. La voz narradora de <em>Mi primer Hiroshima<\/em> lo explica as\u00ed: \u00abEse impacto era una posibilidad [\u2026] la tragedia era posible [\u2026] la hac\u00eda sentirse menos peor con sus cosas\u00bb. Y es justo ah\u00ed donde quiz\u00e1 est\u00e9 la clave de todo este libro, en ese \u00ab<em>sentirse menos peor\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Esa viveza a la que se refiere la escritora tiene que ver, en gran parte, con la fuerza de las im\u00e1genes con las que trabajaba la escritura, quien rescata la idea de las \u00abim\u00e1genes generadoras\u00bb, de su profesor de dramaturgia, Mauricio Kart\u00fan, como motor para su trabajo. Fabbri se refiere a estar receptiva a todo lo que nos rodea de una forma constante: \u00abAbsorber eso que vemos en la v\u00eda p\u00fablica o en lugares afines y tomar nota. Una mujer habla sola, un perro lame el suelo, una ni\u00f1a dice sus primeras palabras. Creo que <strong>en esos desechos de la vida cotidiana pueden estar sembradas las ideas<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El dinamismo que poseen estos textos tiene que ver tambi\u00e9n con la formaci\u00f3n teatral de Fabbri. \u00ab<strong>Me gusta pensar que la escritura teatral y la narrativa se retroalimentan<\/strong> -nos dice la autora argentina-. Que, en s\u00ed, no hay grandes diferencias. En la dramaturgia tenemos que contemplar que eso que escribimos ser\u00e1 visto, entonces hay cierta fidelidad con el realismo en t\u00e9rminos de cuerpos, con la tercera dimensi\u00f3n. Esos personajes realmente est\u00e1n ah\u00ed. <strong>Creo que esa conciencia de lo esc\u00e9nico ayuda mucho a la hora de componer personajes para la narrativa. Pareciera que estamos oyendo eso que nos dicen, esa primera persona realmente est\u00e1 ah\u00ed<\/strong>\u00bb.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/02\/09192334\/la-imaginacion-catastrofica-de-camila-fabbri.jpg\" alt=\"La imaginaci\u00f3n catastr\u00f3fica de Camila Fabbri\" srcset=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/02\/09192334\/la-imaginacion-catastrofica-de-camila-fabbri.jpg 808w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/02\/09192334\/la-imaginacion-catastrofica-de-camila-fabbri-202x300.jpg 202w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/02\/09192334\/la-imaginacion-catastrofica-de-camila-fabbri-689x1024.jpg 689w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/02\/09192334\/la-imaginacion-catastrofica-de-camila-fabbri-768x1141.jpg 768w\" width=\"808\" height=\"1200\"><\/p>\n\n\n\n<p id=\"caption-attachment-1274691\">Imagen v\u00eda Parip\u00e9 Books.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una teor\u00eda de la tragedia<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>A Camila Fabbri, en su vida cotidiana, los pensamientos se le amontonan en la mente, fatalidades y cat\u00e1strofes no le son, en modo alguno, ajenas. No obstante, ella intenta verlo con cierta gracia, para as\u00ed \u00abpoder <strong>re\u00edrme de m\u00ed misma reconoci\u00e9ndome como alguien que tiene un sentido muy afilado para la tragedia o para los pensamientos que culminan en cat\u00e1strofe<\/strong>\u00bb. Adem\u00e1s, tiene una teor\u00eda sobre el asunto y es algo que trata de desarrollar en su segundo libro, la obra de no ficci\u00f3n <em>El d\u00eda que apagaron la luz<\/em> (Seix Barral, 2020 \/ in\u00e9dito en Espa\u00f1a), donde cuenta una tragedia que sucedi\u00f3 en Argentina y que influy\u00f3 en muchos y muchas de los adolescentes de su generaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La as\u00ed conocida como Tragedia de Croma\u00f1\u00f3n tuvo lugar el 30 de diciembre de 2004 en <em>Rep\u00fablica Croma\u00f1\u00f3n<\/em>, un establecimiento ubicado en el barrio de Once de la ciudad de Buenos Aires. Durante un recital de la banda de rock Callejeros se produjo un incendio que se sald\u00f3 con 194 muertos y m\u00e1s de 1400 heridos. As\u00ed, <strong>seg\u00fan Fabbri la noci\u00f3n de cat\u00e1strofe para su generaci\u00f3n no ser\u00eda algo innato sino adquirido<\/strong>. Nos dice: \u00abEsa plena conciencia de que algo malo puede suceder y entonces hay que estar preparada. En guardia. Y esa guardia para m\u00ed es el pensamiento: en tanto contemple todas las posibilidades, tengo la capacidad de evitar errores. <strong>No s\u00e9. hay algo supersticioso en esto. No es muy real. No puede serlo. Creo que con todo esto intento escribir. Son mis asuntos irresueltos, mis obsesiones<\/strong>, eso que ya nadie quiere o\u00edr en una conversaci\u00f3n cotidiana bebiendo un caf\u00e9\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es verdad que todo lo que sucede en esta compilaci\u00f3n de cuentos parece y suena raro, pero, sin embargo, queda del todo convincente (en su \u00edntima anormalidad).&nbsp;<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/02\/09193949\/la-imaginacion-catastrofica-de-camila-fabbri-3.jpg\" alt=\"La imaginaci\u00f3n catastr\u00f3fica de Camila Fabbri 2\" srcset=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/02\/09193949\/la-imaginacion-catastrofica-de-camila-fabbri-3.jpg 1134w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/02\/09193949\/la-imaginacion-catastrofica-de-camila-fabbri-3-300x200.jpg 300w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/02\/09193949\/la-imaginacion-catastrofica-de-camila-fabbri-3-1024x684.jpg 1024w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/02\/09193949\/la-imaginacion-catastrofica-de-camila-fabbri-3-768x513.jpg 768w\" width=\"1134\" height=\"757\"><\/p>\n\n\n\n<p id=\"caption-attachment-1274695\">\u00abMe gusta pensar que la escritura teatral y la narrativa se retroalimentan\u00bb.<strong> | <\/strong>Foto: Guyot. | Cedida por la editorial.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La incomunicaci\u00f3n humana<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Los relatos de Camila Fabbri se sirven de una reiteraci\u00f3n obsesiva que viene marcada por el tema de cada uno de los textos (siempre man\u00edas raras o deseos dir\u00edamos desviados o poco usuales), al que la autora coge como un hueso que no suelta y exprime hasta al final. En ellos se puede rastrear la violencia de Horacio Quiroga, los juegos formales de Sara Gallardo, la sordidez de Raymond Carver, la insidia de Richard Ford o la distancia c\u00f3mica de Lorrie Moore. Sin embargo, en igual de importancia que la tragedia, hay un eje central que cohesiona todos los cuentos: la incomunicaci\u00f3n. Y no solo entre padres e hijos, sino entre adultos incapaces de conectar consigo mismos, con el para\u00edso de sus propias infancias (que aqu\u00ed aparece como algo fuera del alcance de los personajes).<\/p>\n\n\n\n<p>A este respecto, nos confiesa Camila Fabbri que es \u00e9sta tambi\u00e9n otra de sus obsesiones: la falta de comunicaci\u00f3n en general. \u00ab<strong>La mayor\u00eda de las veces que oigo conversaciones en la v\u00eda publica o incluso en lugares de mi intimidad tengo la sensaci\u00f3n de que son pocas las veces que existe un dialogo posible <\/strong>-nos dice-. Es como si las dos partes, siempre, estuvieran cont\u00e1ndose sobre s\u00ed en un duelo de ideas superadoras o an\u00e9cdotas trascendentes. Pero, realmente, \u00bfen qu\u00e9 momento se oyen? \u00bfCu\u00e1ndo ocurre el destello, eso que los cambia por estar oyendo a un otro o a otra? <strong>Esa falta de comunicaci\u00f3n muchas veces me ha dejado muda<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, podr\u00edamos definir <em>Los accidentes<\/em> con dos ideas sobre la mirada. De un lado, con unos versos de Jenaro Talens, que dicen as\u00ed: \u00abNunca fue el pensamiento \/ sino un fiel servidor de la mirada\u00bb. Y del otro, con una idea del dramaturgo argentino Mauricio Kartun que es que para poder escribir debe tener uno la necesidad de mirar mucho, de no perderse nada. La misma Camila Fabbri nos confirma que s\u00ed, que algo hay de esa persistencia de ver en todos estos cuentos. Y que con este libro le ha sucedido que es \u00ab<strong>como si la confirmaci\u00f3n de volverme escritora me hubiera amigado con el hecho de ser como soy, alguien que mira mucho, piensa mucho, est\u00e1 mucho dentro de s\u00ed. Mirando el mundo dentro de m\u00ed<\/strong>\u00bb. As\u00ed las cosas, si quieren conocer mejor el mundo \u00edntimo de Camila Fabbri, poblado de rarezas exquisitas, no se pierdan la lectura de este libro.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>*Publicado originalmente en The Objective, el 10 de febrero de 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8216;Los accidentes&#8217; es una excelente recopilaci\u00f3n de relatos con el que la escritora argentina Camila Fabbri se presenta en nuestro pa\u00eds, de la mano de Parip\u00e9 Books. 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