{"id":270,"date":"2021-02-26T00:10:21","date_gmt":"2021-02-26T00:10:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.josedemontfort.com\/?p=270"},"modified":"2021-02-26T00:10:21","modified_gmt":"2021-02-26T00:10:21","slug":"kate-briggs-derribando-el-mito-de-la-autonomia-creativa-y-vital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2021\/02\/26\/kate-briggs-derribando-el-mito-de-la-autonomia-creativa-y-vital\/","title":{"rendered":"Kate Briggs, derribando el mito de la autonom\u00eda creativa (y vital)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00bfMemorias? \u00bfAutobiograf\u00eda? \u00bfEnsayo? &#8216;Este peque\u00f1o arte&#8217; de Kate Briggs es un extra\u00f1o artefacto que a\u00fana todo eso y construye, a la vez, una suerte de manifiesto lleno de dudas.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><em>Este peque\u00f1o arte<\/em> (Jekyll and Jill, 2020), de <strong>Kate Briggs<\/strong>, es un <strong>experimento feliz de traducci\u00f3n subjetiva<\/strong>. Una suerte de imprevisto manifiesto lleno de dudas. Una aventura ensay\u00edstica que mezcla la autobiograf\u00eda, la novela y el diario. Los pensamientos, vivencias, ideas y sentimientos de una traductora que se cuestiona su trabajo para, finalmente, preguntarse (y preguntarle al lector) cu\u00e1l es el mejor modo de vivir.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>El libro, publicado originalmente en ingl\u00e9s en 2017 por la editorial Fitzcarraldo fue el libro del a\u00f1o para el<\/em> Times Literary Supplement, as\u00ed como para las revistas especializadas <em>Literary Hub<\/em> y <em>The White Review<\/em>. Gracias a la magn\u00edfica traducci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/further\/ruben-martin-giraldez-pinitos-pedanteria\/\">Rub\u00e9n Mart\u00edn Gir\u00e1ldez<\/a> puede ahora disfrutarlo el lector en castellano.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Pensemos (y vivamos) juntos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Dos son las figuras tutelares que gobiernan <em>Este peque\u00f1o arte<\/em>. En el sentido de que abren y cierran el libro y, de alguna forma, son sus v\u00e9rtices discursivos. De un lado est\u00e1 el te\u00f3rico franc\u00e9s <strong>Roland Barthes<\/strong>, de quien Briggs tradujo (del franc\u00e9s al ingl\u00e9s) dos vol\u00famenes de las notas de sus clases en el Coll\u00e8ge de France, que el pensador franc\u00e9s dict\u00f3 entre los a\u00f1os 1978 y 1980 (morir\u00eda el 26 de marzo de 1980 por causa del atropello de la furgoneta de una lavander\u00eda): <em>The Preparation of the Novel<\/em> (Columbia University Press, 2010) y <em>How to Live Together<\/em> (Columbia University Press, 2012). Al igual que hac\u00eda all\u00ed Barthes, en sus seminarios, proponi\u00e9ndoles a sus alumnos que colaboraran activamente en el peregrinaje de una indagaci\u00f3n, para el que el profesor apenas delimitaba los contornos, <strong>Briggs nos invita en <em>Este peque\u00f1o arte<\/em> a una aventura intelectual, pero tambi\u00e9n a seguir (y construir) unas andanzas radicalmente valiosas en t\u00e9rminos humanos<\/strong>. Igual que Barthes, nos va proporcionando ideas para que, durante la lectura, las vayamos pensando <em>juntos<\/em>. En este sentido se trata de un libro abierto, dialogante y considerado.<\/p>\n\n\n\n<p>Es precisamente durante el trabajo de traducci\u00f3n de las notas de Barthes que Briggs se encuentra con la traductora <em>aficionada<\/em> <strong>Helen Lowe-Porter<\/strong>, encargada de la primera traducci\u00f3n de <em>La monta\u00f1a m\u00e1gica<\/em>, de Thomas Mann, al ingl\u00e9s, para la edici\u00f3n norteamericana de la novela publicada por Alfred A. Knopf. De ella tomar\u00e1 no solo la actitud subjetiva respecto de la pr\u00e1ctica de la traducci\u00f3n, el placer perverso de la escritura, sino tambi\u00e9n la idea de que <strong>una traducci\u00f3n no ha de ser entregada hasta que la traductora no sienta que <em>ella misma<\/em> ha escrito el libro<\/strong> (la idea de la co-creaci\u00f3n o la traducci\u00f3n colaborativa, pues). Asimismo, la idea para el t\u00edtulo parte tambi\u00e9n de Lowe-Porter, quien define, en los a\u00f1os cincuenta, la practica de la traducci\u00f3n como \u00abun peque\u00f1o arte\u00bb, por oposici\u00f3n a las grandes artes. \u00abNi muy importante ni muy serio. Sino limitado, modesto\u00bb, escribe Briggs citando a Lowe-Porter.<\/p>\n\n\n\n<p>Se puede arg\u00fcir que, as\u00ed como las traducciones de Lowe-Porter ten\u00edan muchos errores (por desconocimiento del idioma alem\u00e1n), las voluntades de Barthes tra\u00edan<strong> m\u00e1s asimetr\u00edas que proyecciones<\/strong>. Ambos, sin embargo, comparten la improvisaci\u00f3n, el no saber. La promesa de que se har\u00e1n las elecciones correctas (tanto la escritura como la traducci\u00f3n exigen la toma de posiciones, la asunci\u00f3n de responsabilidades). El deseo, el impulso. Las fantas\u00edas. Pero, por sobre todo: la pasi\u00f3n. Y esta actitud es la que insufla <em>Este peque\u00f1o arte<\/em>.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/02\/22174951\/kate-briggs-derribando-el-mito-de-la-autonomia-creativa-y-vital.jpg\" alt=\"Kate Briggs, derribando el mito de la autonom\u00eda creativa (y vital)\" srcset=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/02\/22174951\/kate-briggs-derribando-el-mito-de-la-autonomia-creativa-y-vital.jpg 1593w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/02\/22174951\/kate-briggs-derribando-el-mito-de-la-autonomia-creativa-y-vital-197x300.jpg 197w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/02\/22174951\/kate-briggs-derribando-el-mito-de-la-autonomia-creativa-y-vital-674x1024.jpg 674w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/02\/22174951\/kate-briggs-derribando-el-mito-de-la-autonomia-creativa-y-vital-768x1167.jpg 768w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/02\/22174951\/kate-briggs-derribando-el-mito-de-la-autonomia-creativa-y-vital-1011x1536.jpg 1011w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/02\/22174951\/kate-briggs-derribando-el-mito-de-la-autonomia-creativa-y-vital-1348x2048.jpg 1348w\" width=\"1593\" height=\"2421\"><\/p>\n\n\n\n<p id=\"caption-attachment-1275932\">Imagen v\u00eda Editorial Jekyll and Jill.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Traducir es producir relaciones (de sentido) y trabajar con el tiempo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La traducci\u00f3n es un aprendizaje de la escritura de los otros, un lugar en el que aprender a trav\u00e9s de la lectura y la escritura, la prueba y la investigaci\u00f3n, a trav\u00e9s de la indagaci\u00f3n y el debate, y la curiosidad. Los traductores, escribe Briggs, no son \u00abartefactos neutrales e impersonales de transferencia\u00bb.Los traductores emprenden la escritura de sus traducciones porque saben que se convertir\u00e1n en productores de <em>nuevo<\/em> conocimiento. Escribe Briggs: \u00abLa traductora como fabricante de objetos acabados\u00bb. La traducci\u00f3n como re-actualizaci\u00f3n de un logro previo; una obra de riesgo. Pero tambi\u00e9n un trabajo dom\u00e9stico.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos cuenta Kate Briggs: \u00ab<strong>Me gustar\u00eda pensar que <em>Este peque\u00f1o arte<\/em> es una celebraci\u00f3n de c\u00f3mo una pr\u00e1ctica de la traducci\u00f3n interact\u00faa con otras partes de la vida, pero tambi\u00e9n lo contrario: c\u00f3mo otras partes de la vida modulan y apoyan la pr\u00e1ctica de la traducci\u00f3n<\/strong>\u00bb. Y sus propias palabras lo avalan. Nos las escribe al mail en los tiempos que le deja el <em>homeschooling<\/em> que, durante el d\u00eda, la tiene ocupada. Y es que uno de sus objetivos con este libro es precisamente el de resistirse a \u00abla forma en la que diferentes \u00f3rdenes o actividades tienden a quedar compartimentalizadas y se separan las unas de las otras, como si no estuvieran relacionadas. Por ejemplo, la manera en la que el aula de un seminario universitario se concibe como un lugar y un tiempo autorizados para pensar -para dedicarse seriamente a las grandes ideas-, pero una tarde dedicada a cuidar un beb\u00e9, por ejemplo, no. <strong>Escribir, leer, traducir, dar clases, cuidar de otras personas; me doy cuenta de son actividades muy diferentes. Sencillamente no encajan entre s\u00ed. Sin embargo, en mi experiencia, s\u00ed que est\u00e1n interrelacionadas<\/strong>: un pensamiento o una pregunta que viene de un \u00e1rea de tu vida se va hacia la otra, se reformula, se devuelve a su origen\u2026\u00bb, nos dice Briggs.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Este peque\u00f1o arte<\/em> est\u00e1 exactamente construido as\u00ed, a la manera barthesiana. Siempre hay m\u00e1s de una cosa sucediendo al mismo tiempo, \u00abalgo se pone en movimiento y luego se abandona, mientras que otra idea se recoge de atr\u00e1s\u00bb, nos confiesa Briggs sobre la construcci\u00f3n de su libro. Se integran unas cosas con otras. En esto Briggs sigue el principio de delicadeza de Roland Barthes, la idea de que uno est\u00e1 en disposici\u00f3n de ajustar su comportamiento, para revisar las posiciones tomadas anteriormente, a la luz de las nuevas circunstancias que se nos presentan en el d\u00eda a d\u00eda. \u00abSignifica reconocer cada nueva situaci\u00f3n (o de hecho cada nueva persona) en tanto que algo particular, aceptando que lo que funcion\u00f3 una vez puede que ahora ya no lo haga -nos dice Briggs. Y matiza: Implica capacidad de reacci\u00f3n, perspicacia, improvisaci\u00f3n\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los desaf\u00edos de la traducci\u00f3n (y de la ret\u00f3rica)<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En el discurso p\u00fablico todav\u00eda impera la idea de que la traducci\u00f3n se fundamenta en el mito de la autonom\u00eda creativa, nos comenta Briggs. Pero tambi\u00e9n la idea de que el modo ret\u00f3rico dominante ha de ser de una certidumbre agresiva; la autoridad intelectual todav\u00eda hoy se asocia a algo parecido a la intimidaci\u00f3n. Las formas afectuosas del discurso son vistas como menos vigorizantes, exigentes y menos serias, nos dice Kate Briggs. Y ambas son err\u00f3neas, en opini\u00f3n de la autora de <em>Este peque\u00f1o arte<\/em>. De un lado, y en lo que respecta a la traducci\u00f3n,&nbsp;\u00ab<strong>cada traducci\u00f3n es ya una forma de colaboraci\u00f3n: no podr\u00eda existir sin el apoyo del texto original<\/strong>\u00bb. Y respecto al principio de autoridad, vuelve de nuevo Briggs a Barthes, y sobre todo a su obra tard\u00eda, en la que, nos dice la traductora y escritora: \u00abBusca activamente cuestionar y cambiar esto y fundamentar su autoridad en otra parte; para poder as\u00ed hablar de la experiencia personal, de la forma en que se sienten las cosas, del deseo, los v\u00ednculos, la vulnerabilidad\u00bb. As\u00ed, el principio de delicadeza entendido como: \u00abUna atenci\u00f3n a la diferencia, un esfuerzo consciente a fin de no tratar todas las cosas de igual manera\u00bb. En resumen: ir a donde el mundo lo lleve a uno.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y esto es exactamente lo que hace <em>Este peque\u00f1o arte<\/em>, llevarnos por la vida y el trabajo de su autora, Kate Briggs, pero tambi\u00e9n por los vericuetos de su mente y sus ideas. Hay quien dice que el libro es una obra fragmentaria, pero si se fija bien uno es un TODO. Lo confirma la autora, que apunta que \u00abes un TODO hecho de partes que est\u00e1n espaciadas, pero tambi\u00e9n conectadas profundamente. Incluso visualmente puede dar la impresi\u00f3n de que cada p\u00e1gina pudiera ser independiente, pero <strong>el libro est\u00e1 concebido como una secuencia, una experiencia que se va desplegando<\/strong>, con un comienzo, una mitad y un final. Cada parte descansa (o anticipa o responde) a todas las otras\u00bb. Partes que se relacionan a trav\u00e9s de las analog\u00edas y que permiten lecturas, a veces, del todo sorprendentes. Lo refrenda Briggs con una an\u00e9cdota de una de sus lectoras (y, a la postre, amiga suya). Esta amiga se dedica a la cester\u00eda y, tras haber le\u00eddo el libro, le escribe una larga carta a Kate en la que le explica que el libro en verdad (y lo dice completamente en serio) va sobre hacer capazos. No, no se extra\u00f1e, lector. Se lo dijimos antes: <em>Este peque\u00f1o arte<\/em> es, al fin, un libro sobre la vida, sobre c\u00f3mo cada lector, tanto si es traductor como si no, encuentra significativo para sus propias pr\u00e1cticas literarias y discursivas y para su experiencia dom\u00e9stica las ense\u00f1anzas barthesianas, moduladas y recreadas a trav\u00e9s de la voz de Kate Briggs. Porque, en \u00faltima instancia, y como nos muestra cualquier notable obra literaria, se trata de aprender a vivir juntos. Ilustre empe\u00f1o.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>*Publicado originalmente en The Objective.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfMemorias? \u00bfAutobiograf\u00eda? \u00bfEnsayo? &#8216;Este peque\u00f1o arte&#8217; de Kate Briggs es un extra\u00f1o artefacto que a\u00fana todo eso y construye, a la vez, una suerte de manifiesto lleno de dudas. 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