{"id":280,"date":"2021-03-25T11:41:39","date_gmt":"2021-03-25T11:41:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.josedemontfort.com\/?p=280"},"modified":"2021-03-25T11:41:39","modified_gmt":"2021-03-25T11:41:39","slug":"lewis-hyde-el-estado-de-inspiracion-es-un-estado-erotico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2021\/03\/25\/lewis-hyde-el-estado-de-inspiracion-es-un-estado-erotico\/","title":{"rendered":"Lewis Hyde: \u00abEl estado de inspiraci\u00f3n es un estado er\u00f3tico\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>El cl\u00e1sico estudio de Lewis Hyde sobre el intercambio de dones y su relaci\u00f3n con el arte, &#8216;El don: el esp\u00edritu creativo frente al mercantilismo&#8217;, publicado originalmente en ingl\u00e9s en 1983, se presenta por fin en espa\u00f1ol en la edici\u00f3n de Sexto Piso y con traducci\u00f3n de Julio Hermoso<\/p>\n\n\n\n<p>Comencemos por David Foster Wallace y su discurso para la ceremonia de graduaci\u00f3n de los egresados del Kenyon College, el 21 de mayo de 2005: <em>Esto es agua<\/em> (Random House, 2014), donde ven\u00eda a decir que en la vida futura los alumnos de humanidades que estaban a punto de licenciarse habr\u00edan de aprender a balancearse para encontrar su lugar en el mundo; habr\u00edan de decidir qu\u00e9 y qu\u00e9 no tiene sentido en sus vidas. Y lo m\u00e1s importante: \u00ab<strong>decidir conscientemente qu\u00e9 es lo que vale la pena venerar<\/strong>\u00bb. Aqu\u00ed est\u00e1 el quid de la cuesti\u00f3n y el v\u00ednculo que une a David Foster Wallace y a nuestro protagonista: Lewis Hyde. Quien, de hecho, fue tambi\u00e9n profesor de creaci\u00f3n literaria en el Kenyon College (ahora ya em\u00e9rito).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan ha demostrado D.T. Max y otros acad\u00e9micos estadounidenses, en la edici\u00f3n personal de la biblioteca de Wallace del libro de Lewis Hyde hay m\u00faltiples notas que atestiguan la influencia que este libro tuvo sobre el escritor norteamericano y sobre su propia pr\u00e1ctica art\u00edstica, que acab\u00f3 viendo como una suerte de ofrecimiento hacia el lector. Y es que en esto se basa el libro de Lewis Hyde, en la idea de que <strong>la inspiraci\u00f3n art\u00edstica es una suerte de don que el artista recibe (pero debe estar preparado y predispuesto para ello) y est\u00e1 obligado, a su vez, a retornarlo al mundo (en la forma de la obra), puesto que es en su propio movimiento donde el don no solo se materializa como tal <\/strong>(en tanto que ofrecimiento que va pasando de mano en mano; de autor a lector y, as\u00ed, de manera indefinida), sino que sigue viviendo. Pues, como escribe el propio Hyde, \u00ab<strong>el don es un tipo de propiedad cuyo valor reside en su uso<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Las ideas de Hyde sobre la creaci\u00f3n art\u00edstica han tenido en el mundo anglosaj\u00f3n una repercusi\u00f3n enorme, y as\u00ed autores como Zadie Smith o Geoff Dyer, pero tambi\u00e9n el videoartista Bill Viola, Michael Chabon o Jonathan Lethem lo recomiendan encarecidamente. La misma <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/further\/margaret-atwood-la-centinela-de-la-ficcion-especulativa-y-la-narrativa-distopica\/\">Margaret Atwood<\/a>, quien firma el pr\u00f3logo de esta edici\u00f3n, dice sobre \u00e9l -advirtiendo al lector- que \u00abdespu\u00e9s de leerlo ya no ser\u00e1s la misma persona\u00bb (opini\u00f3n compartida con Foster Wallace) y que \u00ab<strong>los dones son capaces de transformar el alma de un modo que no est\u00e1 al alcance de los simples bienes de consumo<\/strong>\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Puede que Lewis Hyde no sea una figura demasiado conocida en el mundo literario m\u00e1s <em>mainstream<\/em> (aunque s\u00ed goza de un importante reconocimiento entre los <em>literati<\/em>; recibi\u00f3 la beca \u00abde los genios\u00bb, la de la McArthur Foundation, en 1991), pero sus ideas est\u00e1n por doquier. La extenda noci\u00f3n contempor\u00e1nea de que el arte es un regalo que el artista dona generosamente a la comunidad viene de aqu\u00ed. El discurso de Seth Godin, el gur\u00fa del marketing, est\u00e1 impregnado de esta idea. Otro caso, cuando el escritor de g\u00e9nero fant\u00e1stico Neil Gaiman, en su discurso de 2012 en la University of the Arts de Philadelphia dijo: \u00abAprend\u00ed a escribir escribiendo. Procuraba hacer cualquier cosa que percibiese como una aventura y la dejaba cuando la percib\u00eda como un trabajo\u00bb, en realidad, tal vez inconscientemente, est\u00e1 parafraseando a Lewis Hyde. Algo similar podr\u00edamos decir de la siguiente afirmaci\u00f3n de David Byrne: \u00ab<strong>Lo que parad\u00f3jicamente permanece accesible por m\u00e1s tiempo es lo m\u00e1s inmaterial<\/strong>\u00bb<strong>.<\/strong>&nbsp; Lo recoge el m\u00fasico escoc\u00e9s en <em>Arboretum<\/em> (Sexto Piso), un libro que sale a la venta el pr\u00f3ximo 29 de marzo y que es, en palabras del propio autor, \u00abUn intento serio de encontrar conexiones donde no se cre\u00eda que las hubiera\u00bb. Byrne expresa aqu\u00ed sus intuiciones creativas en forma de dibujos y dej\u00e1ndose guiar por la l\u00f3gica irracional.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El verdadero comercio del arte es el intercambio de dones<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En virtud<em>, El don<\/em>, un concienzudo ensayo de casi quinientas p\u00e1ginas, se compone de dos grandes partes. En la primera, <em>Una teor\u00eda de los dones<\/em> (la que aqu\u00ed m\u00e1s nos interesa), Hyde explora la naturaleza del don y sus diferentes formas de intercambio y alcance. Hyde recurre a los cuentos de hadas, la antropolog\u00eda y la etnograf\u00eda, los cuentos tradicionales, los ritos, las pr\u00e1cticas religiosas, algunas an\u00e9cdotas personales o la historia de la usura para desarrollar su tesis. Para Hyde es importante en el comercio del don porque sirve para establecer v\u00ednculos sociales, psicol\u00f3gicos y espirituales. Y se diferencia del puro intercambio de obsequios en el hecho de que no es rec\u00edproco, no exige nada de vuelta. As\u00ed, cuando hemos recibido algo, lo debemos volver a donar, no qued\u00e1rnoslo. La diferencia de la esfera del don con la del capital es que en \u00e9sta \u00faltima el instinto es el de retirar las propiedades de la circulaci\u00f3n para custodiarlas, y lo mismo con el propio dinero. Un don que no circula, dice Hyde, pierde sus propiedades. Y a\u00f1ade: \u00ab<strong>El don es como el fluir incesante de un r\u00edo<\/strong>\u00bb. <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/03\/24154943\/lewis-hyde-el-estado-de-inspiracion-es-un-estado-erotico.jpg\" alt=\"Lewis Hyde: \u00abEl estado de inspiraci\u00f3n es un estado er\u00f3tico\u00bb\" srcset=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/03\/24154943\/lewis-hyde-el-estado-de-inspiracion-es-un-estado-erotico.jpg 1201w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/03\/24154943\/lewis-hyde-el-estado-de-inspiracion-es-un-estado-erotico-196x300.jpg 196w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/03\/24154943\/lewis-hyde-el-estado-de-inspiracion-es-un-estado-erotico-668x1024.jpg 668w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/03\/24154943\/lewis-hyde-el-estado-de-inspiracion-es-un-estado-erotico-768x1177.jpg 768w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/03\/24154943\/lewis-hyde-el-estado-de-inspiracion-es-un-estado-erotico-1003x1536.jpg 1003w\" width=\"1201\" height=\"1840\"><\/p>\n\n\n\n<p id=\"caption-attachment-1279250\">Imagen v\u00eda Editorial Sexto Piso.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha de precisar que el intercambio del don no es una forma de trueque, sino que m\u00e1s bien es un acto de fe social. \u00ab<strong>El don se desplaza en un c\u00edrculo, su movimiento escapa del control del ego personal<\/strong>\u00bb, escribe Lewis. De ah\u00ed tambi\u00e9n la idea de que la circulaci\u00f3n de los dones transformadores sea un tanto misteriosa. El don es una emanaci\u00f3n de Eros, en el sentido de que la libido no se pierde cuando se dona (la idea de creaci\u00f3n art\u00edstica vincula al erotismo, en tanto que \u00abposesi\u00f3n\u00bb es tambi\u00e9n muy f\u00e9rtil). Y la satisfacci\u00f3n (o goce), dice Lewis, \u00abno procede \u00fanicamente de la sociedad, sino de saciarse con una corriente que no cesa\u00bb. Lewis tambi\u00e9n lo expresa en estos t\u00e9rminos, as\u00ed: \u00ab<strong>el estado de inspiraci\u00f3n es un estado er\u00f3tico: en \u00e9l somos conscientes de la unidad subyacente de las cosas y participamos de ella<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En la segunda parte del libro, <em>Dos experimentos sobre la est\u00e9tica del don<\/em>, se ci\u00f1e Hyde a las obras de Ezra Pound y <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/further\/walt-whitman-guia-de-la-salud\/\">Walt Whitman<\/a> y matiza mucho la naturaleza del don en t\u00e9rminos art\u00edsticos. Se refiere a la invocaci\u00f3n, a la recepci\u00f3n involuntaria del don, y entiende que la verdadera creaci\u00f3n viene despu\u00e9s, como efecto de la evaluaci\u00f3n, aclaraci\u00f3n y revisi\u00f3n de los materiales recibidos. Habla tambi\u00e9n del don como veneno, aquel que se queda en el interior y no sale hacia afuera. Para Whitman los dones eran una concesi\u00f3n de su alma, mientras que para Pound ten\u00edan que ver con la tradici\u00f3n (al mismo tiempo origen y repositorio de los mismos). &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Hacer las paces con el mercado<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Son las diez de la ma\u00f1ana en Cambridge (Massachusetts) y nos atiende Lewis Hyde via Zoom. Lewis se siente sorprendido (y agradecido) no solo por el inter\u00e9s en su libro, sino por su largo recorrido. Comenzamos hablando de los dones y nos dice que <strong>\u00ab<\/strong>el fruto del esp\u00edritu creativo es la propia obra de arte<strong>\u00bb<\/strong>, que ah\u00ed es donde se materializa y desde donde fluye hacia afuera. Lo que aun no tiene claro es c\u00f3mo se le presenta al artista ese don. A pesar de su concienzudo estudio, donde analiza la naturaleza y la econom\u00eda del don, <strong>casi cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s de su escritura, sigue sin poder asegurar cu\u00e1ndo y c\u00f3mo se produce la magia<\/strong>. <strong>\u00ab<\/strong>Pero ese es el misterio<strong>\u00bb<\/strong>, matiza.<\/p>\n\n\n\n<p>Le pregunto si es m\u00e1s optimista en la actualidad, respecto al hecho de c\u00f3mo los artistas han sabido v\u00e9rselas con el mercado, y no lo tiene demasiado claro, a pesar de que <strong>ahora es menos reticente a aceptar que el intercambio de dones y el mercado no son elementos irreconciliables<\/strong>. El matiz se halla en el hecho de que primero se contribuye con el don, asegura, y luego se permite su comercio. Se trata, dice, <strong>\u00ab<\/strong>de hacer las paces con el mercado<strong>\u00bb<\/strong>. Y propone tres soluciones para el artista contempor\u00e1neo: conseguir un segundo trabajo, recurrir al mecenazgo o lanzarse directamente al mercado (a trav\u00e9s de un agente). Esto, sin embargo, no da soluci\u00f3n a uno de los enigmas que su libro no resuelve: el talento. <strong>Para Hyde ni todo el mundo puede ser artista, ni el arte tiene que ver con la voluntad, ni tampoco toda obra creativa es necesariamente art\u00edstica<\/strong>. \u00bfY c\u00f3mo solucionamos todo este enredo?, le pregunto. A lo que Hyde responde que una de las formas para dar carta de naturaleza art\u00edstica a las producciones contempor\u00e1neas es, por supuesto, la sanci\u00f3n de la cr\u00edtica literaria (no en vano, el propio Hyde ha tenido una larga carrera como cr\u00edtico cultural).<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de <em>que El don<\/em> se focaliza particularmente en la creaci\u00f3n po\u00e9tica, <strong>Hyde me llama la atenci\u00f3n sobre otras formas actuales de dar salida al conocimiento que se articula a trav\u00e9s del don: el conocimiento cient\u00edfico<\/strong>, por ejemplo, pero tambi\u00e9n empresas humanas que le resultan inspiradoras como el trabajo colectivo de la Wikipedia o, en el sentido del mecenazgo, la organizaci\u00f3n de la que forma parte, la <em>Creative Capital Foundation<\/em>, que apoya a artistas individuales desde 1999. De cualquier forma, y siendo que los dones no son universales, sino que tiene que ver con las costumbres y creencias de cada \u00e9poca, Hyde, igual que Margaret Atwood, opina que hay que educar a los j\u00f3venes nativos digitales en las tradiciones del don. Que ese es el reto que tenemos frente a nosotros. Lo mismo que se\u00f1alaba, pues, David Foster Wallace en el discurso que citamos al comienzo: decidir qu\u00e9 se venera.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/03\/24155128\/lewis-hyde-el-estado-de-inspiracion-es-un-estado-erotico-3.jpg\" alt=\"Lewis Hyde: \u00abEl estado de inspiraci\u00f3n es un estado er\u00f3tico\u00bb 2\" srcset=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/03\/24155128\/lewis-hyde-el-estado-de-inspiracion-es-un-estado-erotico-3.jpg 1200w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/03\/24155128\/lewis-hyde-el-estado-de-inspiracion-es-un-estado-erotico-3-300x200.jpg 300w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/03\/24155128\/lewis-hyde-el-estado-de-inspiracion-es-un-estado-erotico-3-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/03\/24155128\/lewis-hyde-el-estado-de-inspiracion-es-un-estado-erotico-3-768x512.jpg 768w\" width=\"1200\" height=\"800\"><\/p>\n\n\n\n<p id=\"caption-attachment-1279253\">Ilustraci\u00f3n de <em>Cartas a un joven poeta<\/em> por Ignasi Blanch.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Cartas a un joven poeta<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Uno de los libros cl\u00e1sicos de formaci\u00f3n espiritual y creativa del joven artista, donde tambi\u00e9n se habla del don (aunque sin denominarlo as\u00ed expl\u00edcitamente) son las <em>Cartas a un joven poeta<\/em>, que Rainer Maria Rilke intercambiase con el joven aspirante a poeta Franz Xaver Kappus, a comienzos del s. XX. La editorial N\u00f3rdica Libros acaba de publicar una nueva traducci\u00f3n de Isabel Hern\u00e1ndez, con ilustraciones de Ignasi Blanch.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En su carta del 16 de julio de 1903, desde Worpswede (Bremen), Rilke le explica a su pupilo muy bien la circulaci\u00f3n del don, as\u00ed: \u00ab<strong>La idea de ser creador, de engendrar, de construir no es nada sin su confirmaci\u00f3n, grandiosa y constante, y su realizaci\u00f3n en el mundo<\/strong> [\u2026] En el pensamiento de un creador reviven miles de noches de amor olvidadas y lo llenan de sublimaci\u00f3n y grandeza. Y los que se juntan por la noche y se entrelazan en agitada voluptuosidad, hacen un serio trabajo y atesoran dulzuras, hondura y fuerza para la canci\u00f3n de alg\u00fan futuro poeta que se alzar\u00e1 para expresar placeres innombrables. Y conjuran el futuro [\u2026] Y los que viven el misterio de manera falsa y nefasta (y de esos hay muchos) lo pierden solo para s\u00ed mismos y luego lo vuelven a pasar, sin saberlo, como una carta cerrada\u00bb. Y en la misma misiva, como adelant\u00e1ndose a los desvelos de Lewis Hyde, ya le advert\u00eda Rilke al joven poeta: \u00ab<strong>Es bueno que d\u00e9 usted primero con una profesi\u00f3n que lo haga independiente y para que dependa por completo de s\u00ed mismo en todos los sentidos<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>*Publicado originalmente en The Objective el 25 de marzo de 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cl\u00e1sico estudio de Lewis Hyde sobre el intercambio de dones y su relaci\u00f3n con el arte, &#8216;El don: el esp\u00edritu creativo frente al mercantilismo&#8217;, publicado originalmente en ingl\u00e9s en 1983, se presenta por fin<span class=\"more-button\"><a href=\"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2021\/03\/25\/lewis-hyde-el-estado-de-inspiracion-es-un-estado-erotico\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\">Lewis Hyde: \u00abEl estado de inspiraci\u00f3n es un estado er\u00f3tico\u00bb<\/span><i class=\"fa fa-angle-right\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-280","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/280","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=280"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/280\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":281,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/280\/revisions\/281"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=280"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=280"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=280"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}