{"id":314,"date":"2021-05-09T11:32:47","date_gmt":"2021-05-09T11:32:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.josedemontfort.com\/?p=314"},"modified":"2021-05-09T11:32:47","modified_gmt":"2021-05-09T11:32:47","slug":"resena-de-clausewitz-y-yo-de-carlos-a-aguilera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2021\/05\/09\/resena-de-clausewitz-y-yo-de-carlos-a-aguilera\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a de Clausewitz y yo, de Carlos A. Aguilera"},"content":{"rendered":"\n<p>Carlos A. Aguilera (La Habana, 1970) es narrador, ensayista y poeta. De su obra podemos destacar el libro de relatos <em>Teor\u00eda del alma china<\/em> (2006), los libros de poes\u00eda <em>Retrato de A. Hooper y su esposa<\/em> (1996) y <em>Das Kapital<\/em> (1997). Es adem\u00e1s autor de diversas monograf\u00edas sobre arte y del mon\u00f3logo teatral <em>Discurso de la madre muerta<\/em> (2012). Entre 1997 y 2002 codirigi\u00f3 en Cuba la revista de literatura y pol\u00edtica <em>Di\u00e1spora(s),<\/em> un empe\u00f1o experimentalista destacado por reclamar una renovaci\u00f3n de la cr\u00edtica y por proponer una \u201cpoes\u00eda del pensar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La editorial Suburbano public\u00f3 en 2014 una primera versi\u00f3n del relato \u201cClausewitz y yo\u201d. El libro que tenemos entre manos nos ofrece una nueva versi\u00f3n de ese relato, as\u00ed como dos textos m\u00e1s (\u201cN\u00e9klas &amp; N\u00e9klas\u201d y \u201cNuevas revelaciones sobre la muerte de mi padre\u201d); tres textos que aparecen unidos ahora en la forma de un silogismo estructural. Se trata de una potente <em>nouvelle<\/em> (poco m\u00e1s de cien p\u00e1ginas) en tres partes, que constituye una feroz invectiva contra la violencia institucionalizada (la del Estado, la de la familia, pero tambi\u00e9n la de la medicina) y de las relaciones tensionadas entre anomia y crimen. El texto est\u00e1 ambientado en la Rumania comunista de mediados del siglo XX (aunque las marcas externas son leves, apenas referidas a la ruralidad del contexto social en que se desarrolla la narraci\u00f3n), donde tiene un peso singular la terror\u00edfica presencia de la Securitate (Departamento de Seguridad del Estado), la polic\u00eda secreta. Es tambi\u00e9n importante destacar la figura de Carl von Clausewitz, el general prusiano autor del tratado militar <em>De la guerra<\/em>, donde se incluye el c\u00e9lebre <em>dictum<\/em> \u201cLa guerra es la continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios\u201d. Este es el <em>leitmotiv<\/em> que gu\u00eda la vida del padre del narrador y sirve de justificaci\u00f3n para las calamidades y oprobios que ejerce contra todo aquel que lo rodea. El padre del narrador es dentista, y N\u00e9klas, el vecino, ortopedista, y ambos ejercen la violencia contra sus pacientes a trav\u00e9s de sus labores m\u00e9dicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Aguilera se sirve de la narraci\u00f3n preactiva o <em>racconto<\/em>, mirando retrospectivamente hacia el pasado (que se vislumbra con nostalgia heroica) y tendiendo lazos hacia un presente est\u00e1tico (el tiempo de la narraci\u00f3n est\u00e1 apenas condensado en un breve instante). El centro del relato es la muerte del padre del narrador, hecho que le sirve a Aguilera de met\u00e1fora continuada para hablar de otras muertes simb\u00f3licas (las de los hijos y las de las c\u00f3nyuges). As\u00ed, en el plano superficial del discurso, el libro es una oda parricida, que explora las relaciones entre padres e hijos. Por ello, si el primero de los textos narra detallada e insidiosamente el asesinato del padre (real) por parte de su propio hijo, el segundo explora la relaci\u00f3n de sumisi\u00f3n y muerte silenciosa (y simb\u00f3lica, bajo la forma de la abulia) del hijo frente al padre, ambos vecinos del narrador (los N\u00e9klas). En el primer tramo, la narraci\u00f3n funciona al modo de la enumeraci\u00f3n de agravios, que se explican y autojustifican. En el segundo caso el relato se desparrama y se torna reflexivo, en tanto que investigaci\u00f3n sobre la moralidad del pr\u00f3jimo. Finalmente, la \u00faltima parte retoma la estructura enumerativa del comienzo y sirve como ampliaci\u00f3n de lo dicho antes, as\u00ed como de evidencia existencialista de que el sentido de la vida pasa necesariamente por la libertad; en suma, y por ponerlo en t\u00e9rminos sartreanos: la alienaci\u00f3n como mirada objetivante del otro, del opresor, a quien hay que destruir (y se destruye) para poder ser libre.<\/p>\n\n\n\n<p>Como en toda su obra, Aguilera luce aqu\u00ed un gusto por la insidia grotesca y por una cierta caricatura postbrechtiana (manteniendo su idea del<em> gestus<\/em>, herramienta para parar la acci\u00f3n y despertar la conciencia del p\u00fablico). Esto se concreta en la idea est\u00e9tica del arte frente al utilitarismo funcional: el crimen como <em>visage<\/em> (o gesto exagerado del rostro). El crimen como un agujero en la pared de la c\u00e1rcel familiar, estatal y m\u00e9dica, que abre un nuevo horizonte de expectativas; pensado menos como un asesinato que como un fen\u00f3meno bello y art\u00edstico. <em>Clausewitz y yo<\/em> es, en resumidas cuentas, una excelente <em>nouvelle<\/em> que se sintetiza en una pregunta crucial: \u00bfsupone el crimen el colmo de la abyecci\u00f3n, o son la vileza y la infamia s\u00f3lo redimidas a trav\u00e9s del crimen? Y su corolario: \u00bfla violencia se hereda o es innata al ser humano?<\/p>\n\n\n\n<p><em>Carlos A. Aguilera, <\/em>Clausewitz y yo<em>, Esto no es Berl\u00edn, 2020, 110 p\u00e1gs.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>*Publicada originalmente en <a href=\"https:\/\/www.revistaotraparte.com\/literatura-iberoamericana\/clausewitz-y-yo\/\">Otra parte<\/a> [06 de mayo de 2021]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos A. Aguilera (La Habana, 1970) es narrador, ensayista y poeta. 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