{"id":324,"date":"2021-05-20T15:19:43","date_gmt":"2021-05-20T15:19:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.josedemontfort.com\/?p=324"},"modified":"2021-05-20T15:19:43","modified_gmt":"2021-05-20T15:19:43","slug":"oscar-marcano-nuestra-condicion-de-pais-petrolero-nos-hizo-volvernos-al-mundo-y-olvidarnos-por-completo-de-nuestra-tradicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2021\/05\/20\/oscar-marcano-nuestra-condicion-de-pais-petrolero-nos-hizo-volvernos-al-mundo-y-olvidarnos-por-completo-de-nuestra-tradicion\/","title":{"rendered":"Oscar Marcano: \u00abNuestra condici\u00f3n de pa\u00eds petrolero nos hizo volvernos al mundo y olvidarnos por completo de nuestra tradici\u00f3n\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>Trece a\u00f1os le ha costado al escritor \u00d3scar Marcano (Venezuela, 1958), quien se diera a conocer en el \u00e1mbito literario en 1999, con su libro de relatos &#8216;Solo quiero que amanezca&#8217;, dar por concluida su segunda novela, &#8216;Los inmateriales&#8217; (Pretextos, 2020), una suerte de enso\u00f1aci\u00f3n fantasiosa, mezcla de intriga literaria y fresco de una ciudad y un mundo (el Par\u00eds de mediados de los 80s) en pleno proceso de cambio.<\/p>\n\n\n\n<p>Escrib\u00eda Esther Ferrer el 16 de mayo de 1985 en el diario El Pa\u00eds que \u00abel sue\u00f1o se desvanece y conviene ser realistas. La tecnolog\u00eda invade cada vez con m\u00e1s fuerza el terreno de lo cotidiano; se producen cambios incluso en la percepci\u00f3n del tiempo y el espacio impensables hace tan s\u00f3lo 40 a\u00f1os. Resulta dif\u00edcil -dada la rapidez del cambio- calibrar la dimensi\u00f3n inmediata y futura de todas estas transformaciones, medir sus efectos\u00bb. Se refer\u00eda a la exposici\u00f3n <em>Los inmateriales<\/em>, en el Centro de Creaci\u00f3n Industrial, del Centro Pompidou de Par\u00eds, comisariada por<strong> Thierry Chaput<\/strong> y el fil\u00f3sofo <strong>Jean-Fran\u00e7ois Lyotard<\/strong> y que es la base (inmaterial) o marco interpretativo desde el que se enuncia esta historia; pero tambi\u00e9n temporal, pues es en ese a\u00f1o cuando arranca esta novela r\u00edo. En la propia novela se nos explica de esta forma: \u00abPor efecto de la tecnolog\u00eda el modelo de la materia estaba siendo sustituido por el del lenguaje\u00bb. Y eso es <em>Los inmateriales<\/em>: <strong>un sentido canto f\u00fanebre al modernismo literario (y vital)<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los inmateriales<\/em> es un libro dividido en siete cap\u00edtulos que sigue la estructura cl\u00e1sica del <em>myse en abime<\/em> (o narraci\u00f3n dentro de otra narraci\u00f3n) en la cual nos enfrentamos a dos manuscritos: de un lado, la primera parte de la novela, situada en Par\u00eds, que nos cuenta la <em>bildungsroman<\/em>, o novela de formaci\u00f3n, del joven poeta venezolano (a quien su mejor amigo parisino, Thierry, llama \u00abMundo\u00bb) en pleno proceso de crisis creativa y reci\u00e9n llegado a la ciudad de las luces y, de otro lado, la segunda parte, donde aparece el libro manuscrito (\u00abCartas a Jo Jo\u00bb) de un extra\u00f1o pintor venezolano desconocido -y ya muerto- que caer\u00e1 en las manos del joven poeta protagonista del primer relato y que abrir\u00e1 la parte final del texto, donde se produce un proceso de investigaci\u00f3n vilamatiana, ya de vuelta en Venezuela, tiempo despu\u00e9s de sus peripecias parisinas. Ambos manuscritos e historias mantienen un esqueleto semejante, como nos cuenta \u00d3scar Marcano, v\u00eda correo electr\u00f3nico,<strong> al estilo de la autosimilitud de los fractales<\/strong>. Y no es balad\u00ed la menci\u00f3n, pues, al igual que las canciones de jazz que pueblan todo el texto (y al que son muy aficionados tanto el protagonista como su amigo Thierry), los dos manuscritos se abren y se cierran con una misma melod\u00eda de sentido o tema que, durante el grueso de la narraci\u00f3n (e igual que sucede con las improvisaciones del jazz) deriva o se bifurca en m\u00faltiples peque\u00f1as historias subjetivas, guiadas por un entusiasmo est\u00e9tico (de ra\u00edz kantiana; esto es, mezcla de tristeza y alegr\u00eda).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dec\u00eda Beno\u00eet Mandelbrot, como nos recuerda Marcano, que son estas \u00abformas que nos anteceden y que cuando nos eximimos de imponer nuestra visi\u00f3n, surgen como patrones naturales\u00bb. Y aqu\u00ed est\u00e1 la clave de <em>Los inmateriales<\/em>: el sue\u00f1o. <strong>Dos historias que son reflejo la una de la otra y que se relacionan a trav\u00e9s de lazos secretos<\/strong> (de naturaleza irracional). A su vez, dentro de cada una de las historias hay dos planos m\u00e1s paralelos y que, por momentos, colisionan: el de la realidad vivida frente a la realidad so\u00f1ada. Es <em>precisamente<\/em> de aqu\u00ed desde donde surge la distancia emocional que permite una lectura postir\u00f3nica, de los protagonistas en tanto que personajes arquet\u00edpicos (s\u00edmbolos, im\u00e1genes y fantas\u00edas que sirven de correlato para diferentes ideas sobre el mundo). Pues toda ella, al igual que la exposici\u00f3n de Lyotard, trata de evidencia el trayecto del cuerpo al lenguaje. Y, ello, comparti\u00e9ndonos \u00abuna sensaci\u00f3n de espanto sobre lo que ser\u00eda el futuro\u00bb (que es ya, para nosotros, nuestro pasado inmediato).&nbsp;<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/05\/18112323\/oscar-marcano-nuestra-condicion-de-pais-petrolero-nos-hizo-volvernos-al-mundo-y-olvidarnos-por-completo-de-nuestra-tradicion.jpg\" alt=\"Oscar Marcano: \u00abNuestra condici\u00f3n de pa\u00eds petrolero nos hizo volvernos al mundo y olvidarnos por completo de nuestra tradici\u00f3n\u00bb\" srcset=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/05\/18112323\/oscar-marcano-nuestra-condicion-de-pais-petrolero-nos-hizo-volvernos-al-mundo-y-olvidarnos-por-completo-de-nuestra-tradicion.jpg 1200w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/05\/18112323\/oscar-marcano-nuestra-condicion-de-pais-petrolero-nos-hizo-volvernos-al-mundo-y-olvidarnos-por-completo-de-nuestra-tradicion-225x300.jpg 225w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/05\/18112323\/oscar-marcano-nuestra-condicion-de-pais-petrolero-nos-hizo-volvernos-al-mundo-y-olvidarnos-por-completo-de-nuestra-tradicion-768x1025.jpg 768w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/05\/18112323\/oscar-marcano-nuestra-condicion-de-pais-petrolero-nos-hizo-volvernos-al-mundo-y-olvidarnos-por-completo-de-nuestra-tradicion-1151x1536.jpg 1151w\" width=\"1200\" height=\"1601\"><\/p>\n\n\n\n<p id=\"caption-attachment-1283750\">Imagen cedida por el autor.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Par\u00eds sigue siendo una fiesta<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>\u00abLo que buscas es lo que esperas; ergo, de alg\u00fan modo lo conoces porque lo prefiguras. <strong>Lo que encuentras es lo que importa porque no lo buscabas y la contingencia te lo pone delant<\/strong><strong>e<\/strong>\u00bb, nos dice Marcano, refiri\u00e9ndose a la idea que se repite constantemente en la novela de que \u00aben Par\u00eds no se encuentra lo que se busca sino lo que no\u00bb. Y dos son los disparadores para este azar: el sentido del olfato, del que Marcano destaca \u00absus funciones sensuales, su ceremonial para el deleite\u00bb, y la fascinaci\u00f3n por los <em>clochards<\/em>. Nos cuenta Marcano que, de peque\u00f1o, \u00abtodos daban por sentado que yo iba a ser piloto de avi\u00f3n por mis padres: ambos trabajaban en una l\u00ednea a\u00e9rea y yo viajaba a menudo en las cabinas de las aeronaves. Ten\u00eda sentido. Me gustaba y no pod\u00eda negarlo. <strong>Pero lo que en realidad me causaba fascinaci\u00f3n y quer\u00eda remedar, era la vida de los mendigos. Esos caballeros que vagaban sin rumbo, sin apego<\/strong>. Yo ve\u00eda que no ten\u00edan cosas, pero ten\u00edan algo. Y ese algo atra\u00eda mucho mi atenci\u00f3n. A m\u00ed me parec\u00edan sabios, fil\u00f3sofos de la vida\u00bb. As\u00ed, <em>Los inmateriales<\/em>, gusta de las f\u00e1bulas morales y es una fiesta de embelesos olfativos (a veces un poco parad\u00f3jicos, pues el narrador protagonista est\u00e1 loco por el olor de los pies femeninos).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPar\u00eds, al menos en mi caso representa menos un lugar que un estado. Algo m\u00e1s cercano a un <em>tempo<\/em>, a una manera de transcurrir, a una forma de memoria que resuena en ecos. <strong>Par\u00eds pudiera ser un aroma al que vuelvo como un sabueso cuando puedo y, cuando no, viene entonces y me sale al encuentro<\/strong>\u00bb, nos dice Marcano.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La orfandad, la tradici\u00f3n y la patria<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Si en su anterior novela, <em>Puntos de sutura<\/em> (Seix Barral, 2007), \u00d3scar Marcano investigaba las formas de la orfandad, en el sentido de hacer frente al silencio propio y las maneras de tratar de entender y escuchar el silencio de los otros, gracias al personaje de Alfonso Gabbani, un artista y padre frustrado, quien hubo de abandonar a su hijo. Aqu\u00ed se produce una exploraci\u00f3n de \u00edndole similar gracias a la relaci\u00f3n entre el protagonista y una ni\u00f1a muda, Mirabelle, a la que \u00e9ste hace de canguro. Entre ellos se establece una fuerte relaci\u00f3n fraternal, que provoca que la ni\u00f1a finalmente hable (y esto se constituye en el verdadero leitmotiv de la estancia del protagonista en la ciudad, quien hasta ahora hab\u00eda estado deambulando por ella sin rumbo).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed explica el propio Marcano el asunto del desamparo: \u00abLlegada la hora, \u00bfqu\u00e9 nos queda? Al acabar nuestras vidas, \u00bfqu\u00e9 nos vamos a llevar? \u00bf<strong>No dice Borges que nadie pierde sino lo que no tiene y no ha tenido nunca? Yo creo que<\/strong> <strong>si di\u00e9semos m\u00e1s importancia a ciertas cosas, trabajar\u00edamos, como indica Yal\u0101l ad-D\u012bn Muhammad R\u016bm\u012b, en el mundo invisible al menos tan duro como lo hacemos en el visible<\/strong>\u00bb. Esto es precisamente lo que aprender\u00e1 el protagonista de <em>Los inmateriales<\/em>: que hay ciertas cosas que es mejor que queden ocultas, apartadas, fuera de foco.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/05\/18112345\/oscar-marcano-nuestra-condicion-de-pais-petrolero-nos-hizo-volvernos-al-mundo-y-olvidarnos-por-completo-de-nuestra-tradicion-3.jpg\" alt=\"Oscar Marcano: \u00abNuestra condici\u00f3n de pa\u00eds petrolero nos hizo volvernos al mundo y olvidarnos por completo de nuestra tradici\u00f3n\u00bb 2\" srcset=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/05\/18112345\/oscar-marcano-nuestra-condicion-de-pais-petrolero-nos-hizo-volvernos-al-mundo-y-olvidarnos-por-completo-de-nuestra-tradicion-3.jpg 1921w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/05\/18112345\/oscar-marcano-nuestra-condicion-de-pais-petrolero-nos-hizo-volvernos-al-mundo-y-olvidarnos-por-completo-de-nuestra-tradicion-3-300x200.jpg 300w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/05\/18112345\/oscar-marcano-nuestra-condicion-de-pais-petrolero-nos-hizo-volvernos-al-mundo-y-olvidarnos-por-completo-de-nuestra-tradicion-3-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/05\/18112345\/oscar-marcano-nuestra-condicion-de-pais-petrolero-nos-hizo-volvernos-al-mundo-y-olvidarnos-por-completo-de-nuestra-tradicion-3-768x512.jpg 768w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/05\/18112345\/oscar-marcano-nuestra-condicion-de-pais-petrolero-nos-hizo-volvernos-al-mundo-y-olvidarnos-por-completo-de-nuestra-tradicion-3-1536x1024.jpg 1536w\" width=\"1921\" height=\"1281\"><\/p>\n\n\n\n<p id=\"caption-attachment-1283752\">Foto: Manuel Rever\u00f3n |&nbsp;Cedida por el autor.<\/p>\n\n\n\n<p>Preguntado sobre la tradici\u00f3n literaria venezolana y la relaci\u00f3n de <em>Los inmateriales<\/em> con esta, nos cuenta Marcano que \u00ab<strong>nuestra condici\u00f3n de pa\u00eds petrolero nos hizo volvernos al mundo y olvidarnos por completo de nuestra tradici\u00f3n<\/strong>. Al punto de llegar a la autofagia. El cosmopolitismo, la universalidad nos sedujeron y nos hicimos fr\u00edvolos. La mayor\u00eda de las veces, negando lo obvio: nuestra venezolanidad. Por eso agradezco tanto a los argentinos el hecho de que, en 1999, cuando viaj\u00e9 a Buenos Aires a recibir el premio Borges, me hicieran entender a cabalidad todo lo venezolano que era, con preguntas muy sencillas: \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 en tu pa\u00eds desde Andr\u00e9s Bello hasta R\u00f3mulo Gallegos? \u00bfTiene peso Ramos Sucre en el trabajo de los escritores venezolanos? \u00bfY de Gallegos para ac\u00e1, qu\u00e9? \u00bfHa dejado huella la obra de Adriano Gonz\u00e1lez Le\u00f3n, de Salvador Garmendia, de Jos\u00e9 Balza? Yo llegu\u00e9 a Buenos Aires transpirando globalizaci\u00f3n y la realidad se ocup\u00f3 de estamparme los ajustes pertinentes. Lo que quiero decir es que <strong>a los venezolanos nos cuesta asimilar que nuestra tradici\u00f3n es nuestra huella dactilar. Y como tal, tiene un alto grado de consanguinidad con la <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/etiqueta\/literatura-latinoamericana\">literatura latinoamericana<\/a> y la hispana<\/strong>\u00bb. En este sentido, y como apunta el propio autor, en la novela se dejan sentir R\u00f3mulo Gallegos y Uslar Pietri. Pero tambi\u00e9n hay se\u00f1ales de Lorca y de Max Aub, en particular de su magistral creaci\u00f3n, el pintor cubista Jusep Torres Campalans, mezcla de realidad y ficci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Lo visible es tan real como lo invisible<\/strong>&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p>Sin querer revelar demasiado a los eventuales lectores de <em>Los inmateriales<\/em> la trama de la parte final de esta novela, s\u00ed se ha de remarcar, sin embargo, la aparici\u00f3n, gracias al descubrimiento del segundo manuscrito (y de su autor: un desconocido pintor venezolano llamado Hugo, muerto en 1933), de la sociedad secreta de los artistas Ap\u00f3crifos (reverso de la materialidad del primer manuscrito). Se trata de un grupo de autores an\u00f3nimos (en la acepci\u00f3n griega de ap\u00f3crifo: <em>ap\u00f3<\/em>, lejos, y <em>kryptein<\/em>, oculto: que no han sido incluidos en el canon). Nos dice de ellos Marcano: \u00ab<strong>La inmaterialidad de los Ap\u00f3crifos alude a la necesidad de poner una carga explosiva a la figura del \u00abyo\u00bb, mas no a la obra<\/strong>. En tal sentido, pudiera parecer contraria al hacer de Bartleby, de Walser, de Rulfo, Duchamp, etc., como artistas del No. Pero la voladura es la misma: cada cual, a su manera, trata de apartar el brillo y de ce\u00f1irse a lo que considera esencial. En el caso de los Ap\u00f3crifos y de Hugo, borr\u00e1ndose como autores. Ejerciendo un mutismo que, para ellos representaba un avance en la dura lucha contra el ego, en <strong>la preservaci\u00f3n del olvido, al que consideraban la m\u00e1s perfecta expresi\u00f3n de la belleza<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Publicado originalmente el 18 de mayo de 2021 en <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/further\/oscar-marcano-nuestra-condicion-de-pais-petrolero-nos-hizo-volvernos-al-mundo-y-olvidarnos-por-completo-de-nuestra-tradicion\">The Objective<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Trece a\u00f1os le ha costado al escritor \u00d3scar Marcano (Venezuela, 1958), quien se diera a conocer en el \u00e1mbito literario en 1999, con su libro de relatos &#8216;Solo quiero que amanezca&#8217;, dar por concluida su<span class=\"more-button\"><a href=\"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2021\/05\/20\/oscar-marcano-nuestra-condicion-de-pais-petrolero-nos-hizo-volvernos-al-mundo-y-olvidarnos-por-completo-de-nuestra-tradicion\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\">Oscar Marcano: \u00abNuestra condici\u00f3n de pa\u00eds petrolero nos hizo volvernos al mundo y olvidarnos por completo de nuestra tradici\u00f3n\u00bb<\/span><i class=\"fa fa-angle-right\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-324","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":325,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324\/revisions\/325"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}