{"id":380,"date":"2021-09-01T22:28:08","date_gmt":"2021-09-01T22:28:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.josedemontfort.com\/?p=380"},"modified":"2021-09-01T22:28:08","modified_gmt":"2021-09-01T22:28:08","slug":"angela-segovia-el-amor-es-necesario-para-atravesar-el-infierno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2021\/09\/01\/angela-segovia-el-amor-es-necesario-para-atravesar-el-infierno\/","title":{"rendered":"\u00c1ngela Segovia: \u00abEl amor es necesario para atravesar el infierno\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>La escritora avilesa \u00c1ngela Segovia es una de las poetas m\u00e1s prometedoras de su generaci\u00f3n, promesa que ya es algo m\u00e1s que augurio y que certifica en su \u00faltima obra: &#8216;Mi paese salvaje&#8217; (La u\u00f1a rota, 2021), un potent\u00edsimo libro sobre la muerte (y sobre la vida)<\/p>\n\n\n\n<p>Due\u00f1a de una obra s\u00f3lida e innovadora, <strong>\u00c1ngela Segovia<\/strong> (Las Navas del Marqu\u00e9s, 1987) ha publicado varios poemarios desde 2007, ganando con ellos algunos premios destacados, el Premio Nacional de Poes\u00eda Joven F\u00e9lix Grande en 2009 con su primer poemario. <em>\u00bfTe duele?,<\/em> o el Premio Nacional de Poes\u00eda Joven Miguel Hern\u00e1ndez en 2017 con el tercero, <em>La curva se volvi\u00f3 barricada<\/em>. A Segovia, ya desde sus primeros poemarios, le ha interesado un tipo de poes\u00eda que desborda no solo el papel sino el lenguaje y la estructura preceptiva del poema, poniendo en tensi\u00f3n constantemente el lenguaje normativo. Libros que no pueden ser le\u00eddos desordenadamente y que, cada uno de ellos, conforman un conjunto circular o gran poema compuesto por fragmentos de muy diversa naturaleza. Sus textos, como dijo Berta Garc\u00eda Faet, \u00abllevan al l\u00edmite del pensamiento la sintaxis de la imaginaci\u00f3n\u00bb, forzando la escritura poem\u00e1tica hacia la narraci\u00f3n novel\u00edstica. Una po\u00e9tica que deambula y dialoga consigo misma (pero desde el fragmento, no desde el concepto ni desde el verso) y que, de alguna forma, se hace eco de aquella vieja idea del poeta chileno Juan Luis Mart\u00ednez de dejarse llevar por \u00abla fuerza aut\u00f3noma del lenguaje\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La fijaci\u00f3n con la muerte<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El germen de <em>Mi paese salvaje<\/em>, nos cuenta Angela Segovia en el correo electr\u00f3nico, se halla en el hecho de que <strong>\u00abhab\u00eda empezado para m\u00ed una \u00e9poca de crisis en ese tiempo, una \u00e9poca de fijaci\u00f3n con la muerte, de falta de confianza en la vida\u00bb<\/strong>. En los meses previos al verano de su reciente embarazo, y mientras trabajaba en la segunda parte de lo que Segovia proyecta como trilog\u00eda (y de la que <em>Mi paese salvaje<\/em> acabar\u00eda siendo la primera parte), la escritora comenz\u00f3 a escribir los primeros poemas del libro. De hecho, toda la primera parte del libro la termin\u00f3 en una fren\u00e9tica semana, en su pueblo, Las Navas del Marqu\u00e9s. Ello hab\u00eda venido provocado por la lectura del primer libro de Pasolini,<em> Poesie a Casarsa, de 1942, <\/em>unos poemas escritos en friulano, la lengua de la madre (y escritos contra su padre). Segovia, no obstante, los ley\u00f3 en una edici\u00f3n traducida al italiano por el propio autor, que incluye adem\u00e1s una especie de reescritura desencantada de todos los poemas friulanos, su versi\u00f3n oscura. Nos dice Segovia que <strong>\u00ab<\/strong>esta lengua friulana me emocion\u00f3 mucho porque me recordaba a la langue d\u2019oc de los trovadores<strong>\u00bb<\/strong>. Y no es balad\u00ed esta referencia, porque <em>Mi paese salvaje<\/em> tiene mucho de voluntad de koin\u00e9 contempor\u00e1nea, ya que toma palabras de diferentes idiomas (el castellano antiguo, el italiano, el franc\u00e9s, pero tambi\u00e9n palabras de todos ellos con las graf\u00edas alteradas) para fijarlos en el texto, aceptando sus variaciones y tratando de ligar la creaci\u00f3n contempor\u00e1nea con, de alguna forma, la l\u00edrica medieval (en el sentido de creaci\u00f3n ligera, popular y casi musical; en el sentido tambi\u00e9n de ablandar el castellano que, para Segovia, es un <strong>\u00ab<\/strong>prop\u00f3sito espiritual<strong>\u00bb<\/strong>). As\u00ed, el libro, se propulsa con <strong>\u00ab<\/strong>el impulso del ritmo sentimental, con un gesto de vuelo, de libertad<strong>\u00bb<\/strong>. \u00c1ngela Segovia lo explica as\u00ed: <strong>\u00ab<\/strong>lo que hice fue dejar que mi castellano se rozara con otras lenguas romances y con los sonidos arcaicos del idioma trovadoresco y se contagiara de ellos, as\u00ed fue saliendo una especie de construcci\u00f3n sentimental que me iba llevando, me conduc\u00eda por el pa\u00eds salvaje<strong>\u00bb<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>Mi Paese salvaje<\/em> hay dos fuerzas que tensionan el texto: el miedo y el deseo de abrirse a lo desconocido. Y, entremedias, la lectura de los<em> Ars moriendi <\/em>(o acompa\u00f1amientos a la muerte), que la autora evidencia en la forma de las oraciones, los rezos, que se dispersan por el libro. Nos confiesa Segovia que durante la escritura del libro tuvo una fuerte necesidad de rezar. Y nos dice: <strong>\u00ab<\/strong>Cu\u00e1nto rec\u00e9 en todo ese tiempo, cu\u00e1nto he aprendido gracias a la oraci\u00f3n. <strong>A m\u00ed me parece algo muy bello la oraci\u00f3n. Cada orante desarrolla un lenguaje especial para hablar con Dios y son lenguajes siempre secretos, que no se comparten, y que pueden movilizar tantas cosas<\/strong>. Para el libro, me imagin\u00e9 una forma de rezar en la que nunca se cerraba la garganta y por eso usaba la gh y evitaba la j, para tener la sensaci\u00f3n de que sub\u00eda las palabras hacia el cielo<strong>\u00bb<\/strong>.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/08\/27121800\/angela-segovia-el-amor-es-necesario-para-atravesar-el-infierno-2.jpg\" alt=\"\u00c1ngela Segovia: \u00abEl amor es necesario para atravesar el infierno\u00bb 1\" srcset=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/08\/27121800\/angela-segovia-el-amor-es-necesario-para-atravesar-el-infierno-2.jpg 1024w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/08\/27121800\/angela-segovia-el-amor-es-necesario-para-atravesar-el-infierno-2-195x300.jpg 195w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/08\/27121800\/angela-segovia-el-amor-es-necesario-para-atravesar-el-infierno-2-666x1024.jpg 666w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/08\/27121800\/angela-segovia-el-amor-es-necesario-para-atravesar-el-infierno-2-768x1181.jpg 768w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/08\/27121800\/angela-segovia-el-amor-es-necesario-para-atravesar-el-infierno-2-999x1536.jpg 999w\" width=\"1024\" height=\"1575\"><\/p>\n\n\n\n<p id=\"caption-attachment-1290988\">Imagen v\u00eda Editorial La u\u00f1a rota.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La ternura salvaje<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Para Segovia, el momento en el que iba a dar a luz a su hijo se le avecinaba como un final cr\u00edtico. <strong>\u00ab<\/strong>Yo no pod\u00eda imaginarme el fin de mi ser como hija y el principio de mi ser como madre. Y me di cuenta de que esa era la muerte que hab\u00eda sentido, al menos, buena parte de ella<strong>\u00bb<\/strong>. A esa muerte se le fueron imantando otros fines (muertes) que se suced\u00edan a su alrededor. Y de ah\u00ed surge el paisaje que puebla <em>Mi paese salvaje<\/em>: <strong>\u00ab<\/strong>mi mundo interior, toda la simbolog\u00eda desnuda, es ese contenido el que me parece m\u00e1s sincero, mucho m\u00e1s que cualquier relato realista de mi existencia<strong>\u00bb<\/strong>, nos dice Segovia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y ese paisaje tiene que ver, por supuesto (y al igual que casi todo el resto de su obra), con el paisaje de su infancia. <strong>\u00ab<\/strong>Lo salvaje pero tierno<strong>\u00bb<\/strong>, nos comenta la joven escritora, <strong>\u00ab<\/strong>era uno de los elementos que necesitaba que compusiera la atm\u00f3sfera del libro. Yo creo que mi relaci\u00f3n con mi pueblo y con mi familia tiene mucho que ver con esa doblez, de ni\u00f1a un d\u00eda pod\u00eda estar jugando con un ternerito y al d\u00eda siguiente me encontraba un perro muerto colgado de la rama de un \u00e1rbol. Un d\u00eda mi abuelo gritaba furioso por las escaleras y al otro me contaba la vez que perdi\u00f3 al reba\u00f1o por quedarse leyendo bajo un \u00e1rbol<strong>\u00bb<\/strong>. Y contin\u00faa: <strong>\u00ab<\/strong>Viv\u00edamos todos en un edificio que \u00e9l hab\u00eda levantado. Mi abuelo quer\u00eda hacerse una casa, pero al final hizo un edificio y ah\u00ed estuvieron viviendo todos sus hijos y sus nietos. <strong>Era una familia de locos. Gritos por las escaleras. Pero en mi casa ten\u00edamos que jugar en silencio porque mi padre es panadero y dorm\u00eda de d\u00eda. No se pod\u00eda llamar al timbre. Cuando leo literatura medieval me acuerdo mucho de esta sensaci\u00f3n m\u00eda de mi vida salvaje infantil<\/strong>. Es tan dura y tan inocente al mismo tiempo. Tan \u00e1spera y tan suave a la vez<strong>\u00bb<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00faltima instancia, <em>Mi paese salvaje<\/em> es tambi\u00e9n un libro sobre la familia, aunque se sit\u00faa en un segundo plano, al fondo. <strong>\u00abCreo que hasta que lleg\u00f3 la idea de tener un hijo nunca hab\u00eda pensado seriamente sobre la familia. Es un tema tan complejo y bello<\/strong>, no creo que haya profundizado suficiente en \u00e9l en este libro, s\u00f3lo aparece como parte de ese paisaje salvaje y tierno<strong>\u00bb<\/strong>, afirma Segovia. Y a\u00f1ade: <strong>\u00ab<\/strong>El apelativo de <em>bella familia<\/em> viene de las novelas de caballer\u00edas, donde la doncella y el caballero se llaman entre ellos bello hermano y bella hermana. Y despu\u00e9s emprenden juntos la aventura realmente como hermanos<strong>. Ese ideal est\u00e1 en el centro de mi representaci\u00f3n del amor\u00bb<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La Bella Muerte<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Como dec\u00edamos al principio, <em>Mi paese salvaje<\/em> es la primera parte de una trilog\u00eda que llevar\u00e1 por t\u00edtulo <em>Bella Morte<\/em>. Est\u00e1(r\u00e1) compuesta por <em>Mi paese salvaje<\/em>, <em>El cuaderno de las jaras<\/em> y <em>El \u00faltimo realismo<\/em>. <strong>\u00ab<\/strong><em>El cuaderno de las jaras<\/em> es el texto que qued\u00f3 como resultado de una cosa que llam\u00e9 <em>Apariciones de una caba\u00f1a en el bosque<\/em> y que consisti\u00f3 en ir todas las semanas a un lugar del bosque, un claro, y construir ah\u00ed una especie de caba\u00f1a -nos dice Segovia-. Una construcci\u00f3n muy fr\u00e1gil que se vino abajo con una tormenta. En ese mismo lugar yo hab\u00eda construido una caba\u00f1a en el pasado lejano, con mi abuelo y mis primitos. Antes era un claro verde pero cuando volv\u00ed para hacer mi experimento vi que toda la vegetaci\u00f3n se hab\u00eda muerto y s\u00f3lo hab\u00eda ramas secas como huesos. Entonces tuve que construir mi caba\u00f1a con esos huesos. <strong>Y as\u00ed empez\u00f3 todo. Iba all\u00ed y juntaba ramas y las iba colocando poco a poco, me daba miedo estar ah\u00ed sola tanto tiempo en silencio y por eso rezaba<\/strong>. Fue as\u00ed como empez\u00f3 todo<strong>\u00bb<\/strong>. Sobre <em>El \u00faltimo realismo<\/em>, nos cuenta la escritora avilesa que a\u00fan est\u00e1 por terminar, pero que lo plantea como una <strong>\u00ab<\/strong>peque\u00f1a novelita<strong>\u00bb<\/strong>. La escribe en la actualidad, mientras su hijo est\u00e1 dormido y <strong>\u00ab<\/strong>yo me quedo a su lado para que no se despierte y voy escribiendo poco a poco<strong>\u00bb<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al final de <em>Mi paese salvaje<\/em>, en la p\u00e1gina 140, hay un verso hermos\u00edsimo, que dice as\u00ed: <strong>\u00ab<\/strong>Es el amor lo que falta<strong>\u00bb<\/strong>. Preguntada \u00c1ngela Segovia sobre si \u00e9ste es el aprendizaje mejor que se puede extraer de su libro, la poeta contesta tajante que \u201c<strong>el amor es necesario para atravesar el infierno\u00bb<\/strong>.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>*Publicado originalmente en <em><a href=\"https:\/\/theobjective.com\/further\/angela-segovia-el-amor-es-necesario-para-atravesar-el-infierno\">The Objective<\/a><\/em> el 30 de agosto de 2021. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La escritora avilesa \u00c1ngela Segovia es una de las poetas m\u00e1s prometedoras de su generaci\u00f3n, promesa que ya es algo m\u00e1s que augurio y que certifica en su \u00faltima obra: &#8216;Mi paese salvaje&#8217; (La u\u00f1a<span class=\"more-button\"><a href=\"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2021\/09\/01\/angela-segovia-el-amor-es-necesario-para-atravesar-el-infierno\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\">\u00c1ngela Segovia: \u00abEl amor es necesario para atravesar el infierno\u00bb<\/span><i class=\"fa fa-angle-right\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-380","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/380","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=380"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/380\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":381,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/380\/revisions\/381"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=380"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=380"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=380"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}