{"id":384,"date":"2021-09-07T06:21:49","date_gmt":"2021-09-07T06:21:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.josedemontfort.com\/?p=384"},"modified":"2021-09-07T06:21:49","modified_gmt":"2021-09-07T06:21:49","slug":"paulina-flores-ya-solo-habla-de-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2021\/09\/07\/paulina-flores-ya-solo-habla-de-amor\/","title":{"rendered":"Paulina Flores ya s\u00f3lo habla de amor"},"content":{"rendered":"\n<p>Tras su excitante presentaci\u00f3n en sociedad en el terreno del relato corto con &#8216;Qu\u00e9 verg\u00fcenza&#8217; (Seix Barral, 2016), libro de cuentos que goz\u00f3 de una amplia aceptaci\u00f3n entre la cr\u00edtica, que la salud\u00f3 con entregado entusiasmo, la escritora chilena afincada (por el momento) en Barcelona, ciudad a la que vino el pasado mes de enero para cursar un M\u00e1ster de Creaci\u00f3n Literaria, debuta en la novela con &#8216;Isla Decepci\u00f3n&#8217; (Seix Barral)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Isla Decepci\u00f3n<\/em> no se refiere a la isla en forma de herradura, una isla volc\u00e1nica solitaria que hay entre el archipi\u00e9lago de las Shetland del Sur y la pen\u00ednsula Ant\u00e1rtica, en el centro del estrecho de Bransfield, uno de los destinos tur\u00edsticos m\u00e1s importantes de la Ant\u00e1rtida, con m\u00e1s de 15.000 visitantes al a\u00f1o. El t\u00edtulo de la novela con la que debuta <strong>Paulina Flores<\/strong> (Santiago de Chile, 1988) es m\u00e1s bien lo contrario, pero es tambi\u00e9n, a la vez <strong>chiste y met\u00e1fora<\/strong>. Y es que, de un lado, nos cuenta la autora chilena en las oficinas de su editorial, en Barcelona, un rato antes de marchar a M\u00e9xico para participar en el Festival Hay de Quer\u00e9taro, que sencillamente le hac\u00eda gracia el t\u00edtulo. Y, adem\u00e1s, <strong>la palabra decepci\u00f3n, le parece muy po\u00e9tica<\/strong>. Le gustan estos t\u00edtulos raros, chocantes, llamativos, afirma. Y se\u00f1ala como ejemplo la exclamaci\u00f3n de su anterior libro de relatos: <em>Qu\u00e9 verg\u00fcenza<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De otra parte, sin embargo, juega el r\u00f3tulo con el que se anuncia su novela en la cubierta del libro con la idea de que, aunque no nos lo parezca, el mundo es una gran isla. <strong>\u00abNos creemos terr\u00edcolas -se\u00f1ala Flores-, pero somos, en verdad, isle\u00f1os\u00bb<\/strong>. Siendo cierto todo lo que expresa la autora, no podemos pasar por alto la gran met\u00e1fora que sostiene la novela y que son los dos espacios medulares en tensi\u00f3n entre los que badea la historia: de un lado, Chile, y del otro Corea. Marcela, una de las tres protagonistas de la historia y la que mueve la acci\u00f3n, lo explica as\u00ed: \u00abEstuve investigando sobre Corea [\u2026] en un foro que encontr\u00e9, alguien dec\u00eda que se sent\u00eda como estar en una isla. Porque de un lado solo tienen mar y del otro Corea del Norte, que nadie puede cruzar y que es peor que el agua. De Chile dicen lo mismo [\u2026] este es un pa\u00eds largo y flaco: por el norte est\u00e1 el desierto, por el este la cordillera, por el sur la Ant\u00e1rtica y en el oeste el Pac\u00edfico. O sea que es mucha distancia, muchas fronteras naturales y siempre he pensado que si uno toma los dos extremos y los une formar\u00eda una isla\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Es entre estos dos puntos, y la distancia que los separa (casi 20 mil kms), donde se produce el drama de <em>Isla Decepci\u00f3n<\/em>. Concretamente en <strong>Punta Arenas<\/strong>, una peque\u00f1a ciudad pr\u00f3xima al punto m\u00e1s meridional de la Patagonia chilena, en el estrecho de Magallanes, donde confluyen los oc\u00e9anos Atl\u00e1ntico y Pac\u00edfico.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/09\/03181116\/la-escritora-chilena-paulina-flores-ya-solo-habla-de-amor-2.jpg\" alt=\"La escritora chilena Paulina Flores ya s\u00f3lo habla de amor\" srcset=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/09\/03181116\/la-escritora-chilena-paulina-flores-ya-solo-habla-de-amor-2.jpg 1200w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/09\/03181116\/la-escritora-chilena-paulina-flores-ya-solo-habla-de-amor-2-175x300.jpg 175w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/09\/03181116\/la-escritora-chilena-paulina-flores-ya-solo-habla-de-amor-2-598x1024.jpg 598w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/09\/03181116\/la-escritora-chilena-paulina-flores-ya-solo-habla-de-amor-2-768x1315.jpg 768w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/09\/03181116\/la-escritora-chilena-paulina-flores-ya-solo-habla-de-amor-2-897x1536.jpg 897w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/09\/03181116\/la-escritora-chilena-paulina-flores-ya-solo-habla-de-amor-2-1196x2048.jpg 1196w\" width=\"1200\" height=\"2054\"><\/p>\n\n\n\n<p id=\"caption-attachment-1291475\">Imagen v\u00eda Seix Barral.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La incomunicaci\u00f3n (imaginativa)<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La historia va as\u00ed: una noche, un grupo de pescadores de centollas se adentra en alta mar y, en un momento determinado, descubren en el agua un cuerpo menudo, inconsciente, el de un muchacho que \u00abse manten\u00eda a flote gracias a un chaleco ro\u00f1oso\u00bb. Enseguida interpretan que se ha ca\u00eddo (o lo han tirado, o se ha lanzado por propia voluntad) de un <em>chimao<\/em> (un buque-factor\u00eda chino que se dedica a la pesca ilegal de calamares en el Estrecho de Magallanes, sin respetar cuotas y salt\u00e1ndose las delimitaciones de las aguas internacionales, y cuyos integrantes son generalmente convictos, a quienes se les obliga a permanecer en los barcos por un periodo de dos a\u00f1os). El capit\u00e1n del barco delega en Miguel, uno de los pescadores, la misi\u00f3n de acercar al chico chino al hospital de Punta Arenas. Y le deja claro que \u00abtiene que parecer como si hubiese llegado solo\u00bb. Pero entonces todo se complica. Miguel le coge cari\u00f1o al chico (que finalmente descubrir\u00e1 que es coreano) y se lo lleva para cuidarlo personalmente a su peque\u00f1a casa cuando, inopinadamente, la hija de Miguel, Marcela, a la que lleva a\u00f1os sin ver y que vive en la capital (Santiago), tras una ruptura amorosa con su novio de cuatro a\u00f1os, Diego, y despu\u00e9s de haber renunciado a su trabajo para dedicarse a su sue\u00f1o de ser cineasta, se presenta en su casa. Sola, sin trabajo, desorientada y sin un duro.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de aqu\u00ed la novela se despliega en dos espacios y en dos tiempos: Punta Arenas, donde tanto Miguel como su hija, Marcela, comienzan a tener una curiosa relaci\u00f3n con el chino\/coreano (quien creen que se llama Lee, pero no -y este es uno de los misterios que queda flotando en la novela, el de la suplantaci\u00f3n de la personalidad de quien dice llamarse Lee, pero que en realidad es otra persona-). Al no ser capaz de proferir el n\u00e1ufrago coreano m\u00e1s que algunas simples palabras en ingl\u00e9s y no hablarlo y tampoco entender m\u00e1s que alguna palabra suelta de castellano,<strong> la relaci\u00f3n entre ellos tres se basa en los sonidos, los gestos, las inflexiones de la voz y el humor<\/strong>, pero, por sobre todas las cosas, en la imaginaci\u00f3n, en un cierto adivinar las razones posibles o probables del otro. Y aqu\u00ed reside uno de los grandes hallazgos de <em>Isla Decepci\u00f3n<\/em>, la construcci\u00f3n del personaje de Lee, un personaje hueco, silencioso: un conjunto vac\u00edo que se rellena a trav\u00e9s de los anhelos, deseos y frustraciones de los otros dos. Y es que, parece como si las dificultades para comunicarse entre padre e hija se solucionaran (moment\u00e1neamente) con las conversaciones que ambos tienen (cada uno por su parte) con el circunspecto n\u00e1ufrago Lee. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El otro espacio de la novela es el barco del que viene Lee, el <em>Melilla 201<\/em>, y se refiere justo al momento anterior en el que Lee cae del barco. Sirve esta parte para contrapuntear la historia que sucede en tierras chilenas y se trata, fundamentalmente, de una <strong>narraci\u00f3n atmosf\u00e9rica<\/strong>, ambientada toda en alta mar, con un fuerte contenido irreal, en el que sue\u00f1o y vigilia, delirio y pasado se confunden en una nebulosa lograd\u00edsima, llena de violencia y (un poco de) ternura en la que los personajes se desdibujan, desvanecen y confunden. Por ello, <em>Isla Decepci\u00f3n<\/em>, dice la escritora chilena, \u00abes una novela que habla de diferentes realidades, de c\u00f3mo se entiende la cultura seg\u00fan desde donde venga cada quien. Porque <strong>hay muchas formas de entender la realidad<\/strong>\u00bb. Para escribir la parte mar\u00edtima, nos cuenta Flores, \u00abme inspir\u00e9 alej\u00e1ndome de la eficiencia narrativa norteamericana y quise, adem\u00e1s, huir de las novelas cl\u00e1sicas de barcos. Melville, Conrad y todo eso\u00bb. Respecto de las influencias que s\u00ed reconoce, cita Paulina Flores a los realizadores <strong>Lucrecia Martel<\/strong>, <strong>Ra\u00fal Ruiz<\/strong> y <strong>Carlos Sama<\/strong> y a las escritoras <strong>Hiromi Kawakami<\/strong> y <strong>Han Kang<\/strong>.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/08\/03174935\/begona-mendez-y-nadal-suau-un-matrimonio-anarquista-6.jpg\" alt=\"Bego\u00f1a M\u00e9ndez y Nadal Suau, un matrimonio anarquista 5\" srcset=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/08\/03174935\/begona-mendez-y-nadal-suau-un-matrimonio-anarquista-6.jpg 1920w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/08\/03174935\/begona-mendez-y-nadal-suau-un-matrimonio-anarquista-6-300x200.jpg 300w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/08\/03174935\/begona-mendez-y-nadal-suau-un-matrimonio-anarquista-6-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/08\/03174935\/begona-mendez-y-nadal-suau-un-matrimonio-anarquista-6-768x512.jpg 768w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/08\/03174935\/begona-mendez-y-nadal-suau-un-matrimonio-anarquista-6-1536x1024.jpg 1536w\" width=\"1920\" height=\"1280\"><\/p>\n\n\n\n<p id=\"caption-attachment-1291469\">Foto: Ivan Gim\u00e9nez | Seix Barral.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Ya s\u00f3lo habla de amor<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Un tema central en <em>Isla Decepci\u00f3n <\/em>es el amor, \u00abpero no el amor rom\u00e1ntico\u00bb, matiza la escritora chilena. Se trata del amor perdido de Marcela, el amor propio de su padre, Miguel, que tras largos a\u00f1os se da cuenta de que no volver\u00e1 con su mujer, de la que lleva diez a\u00f1os separado y de la que, en la actualidad se va a divorciar. Pero tambi\u00e9n es el amor\/afecto amistoso, de complicidad masculina entre dos seres solitarios y silenciosos que se instaura entre Miguel y Lee y el amor sensual que explota entre Marcela y Lee. Asimismo hay un amor expl\u00edcito por la naturaleza y, en particular, por el mar; \u00e9ste de parte de la propia autora, muy vinculado a su preocupaci\u00f3n por la cat\u00e1strofe medioambiental que sufrimos y del que, en \u00faltima instancia, la novela es denuncia.<\/p>\n\n\n\n<p>Confiesa Paulina Flores que \u00ab<strong>el cambio clim\u00e1tico me impact\u00f3 mucho. El mundo es bello y nos lo estamos cargando. Quer\u00eda que con mi novela la gente se d\u00e9 cuenta de que no podemos escapar de la responsabilidad que tenemos<\/strong>\u00bb. Todos los personajes, de una u otra forma, est\u00e1n huyendo de su pasado, se sit\u00faan \u00aben lugares que quiz\u00e1 no sean sus lugares\u00bb, comenta Flores, y, podr\u00eda decirse que esos fugaces instantes amorosos que se producen en la novela, de alguna manera, les salvan y\/o les vinculan al austero, desguarnecido e inh\u00f3spito territorio chileno de Punta Arenas. Una suerte de refugio para los desheredados. Una isla que, al mismo tiempo, salva y decepciona.<\/p>\n\n\n\n<p>Paulina Flores, <strong>elegida recientemente por la revista Granta como uno de los 25 mejores narradores en espa\u00f1ol menores de 35 a\u00f1os<\/strong>, y que con su primer libro obtuvo el Premio Roberto Bola\u00f1o, el Premio del C\u00edrculo de Cr\u00edticos de Arte a la Mejor Escritora Novel y el Premio Municipal de Literatura de Santiago, contin\u00faa con la idea del amor en su literatura, pues en la actualidad prepara un libro de cartas amorosas. Al mismo tiempo escribe su tercera novela, aun sin t\u00edtulo, cuyo protagonista es \u00abun ni\u00f1o no-binario, un peque\u00f1o delincuente hermoso\u00bb. Una novela epis\u00f3dica, no cronol\u00f3gica, a medio camino entre la novela policiaca y el relato picaresco, cuyo primer cap\u00edtulo se corresponde con el cuento que la escritora public\u00f3 recientemente en <em>Granta 23<\/em> (Candaya, 2021), \u00abBuda flaite\u00bb. Habr\u00e1 que estar atentos.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>*Publicado originalmente en <em><a href=\"https:\/\/theobjective.com\/further\/la-escritora-chilena-paulina-flores-ya-solo-habla-de-amor\">The Objective<\/a><\/em> el 07 de septiembre de 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras su excitante presentaci\u00f3n en sociedad en el terreno del relato corto con &#8216;Qu\u00e9 verg\u00fcenza&#8217; (Seix Barral, 2016), libro de cuentos que goz\u00f3 de una amplia aceptaci\u00f3n entre la cr\u00edtica, que la salud\u00f3 con entregado<span class=\"more-button\"><a href=\"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2021\/09\/07\/paulina-flores-ya-solo-habla-de-amor\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\">Paulina Flores ya s\u00f3lo habla de amor<\/span><i class=\"fa fa-angle-right\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-384","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/384","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=384"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/384\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":385,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/384\/revisions\/385"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=384"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=384"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=384"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}