{"id":389,"date":"2021-09-14T16:20:37","date_gmt":"2021-09-14T16:20:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.josedemontfort.com\/?p=389"},"modified":"2021-09-14T16:20:37","modified_gmt":"2021-09-14T16:20:37","slug":"resena-de-x-ha-muerto-de-alaine-agirre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2021\/09\/14\/resena-de-x-ha-muerto-de-alaine-agirre\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a de X ha muerto, de Alaine Agirre"},"content":{"rendered":"\n<p>En algunas ocasiones es mejor no saber nada. Avanzar a ciegas, con el tembleque de la mano y el pulso, ir hacia delante con el mero empuje de la violencia inconsciente. Guiarse por el instinto, la v\u00edscera, el miedo desquiciante, los temores. As\u00ed es como procede la escritora vasca Alaine Agirre (Bermeo, 1990) en <em>X ha muerto<\/em>, su segunda novela, escrita cuando ten\u00eda veintitr\u00e9s a\u00f1os y traducida ahora al castellano por Xabier Mendiguren.<\/p>\n\n\n\n<p>Y este es, sin temor a dudas, su m\u00e1s preciado valor: la brutalidad con que el p\u00e1nico antecede (y empuja) la prosa; y la historia. Una historia que, en realidad, no es m\u00e1s que un p\u00e1lpito, una (falsa) precognici\u00f3n funesta, que vamos (re)conociendo poco a poco.<\/p>\n\n\n\n<p><em>X ha muerto<\/em> es, en esencia, una <em>nouvelle <\/em>sobre el poder inmortal de la imaginaci\u00f3n. Un libro sobre la fragilidad de los hilos del destino, de la vida. Una novela sobre perder el control. La historia, m\u00ednima y acumulativa (con textos muy breves, que son m\u00e1s pura manifestaci\u00f3n del impulso que no, en verdad, narraci\u00f3n), da cuenta de los temores de la protagonista narradora a perder a X, quien pudiera ser su novio real o imaginario, tanto da. Temores francamente infundados, que tienen que ver con la vanidad (la vanidad de la trascendencia, de lo eterno, de los celos de que la vida sea sin nosotros), que s\u00f3lo suceden como por causa de una resaca antigua, casi arcana: ese miedo no a lo que se muere, sino a lo que se nos muere con la muerte ajena.<\/p>\n\n\n\n<p>Es como si a trav\u00e9s de la prosa que avanza y avanza, sumando corazonadas, presentimientos, la protagonista no es que se librara de las muertes posibles que nos provoca el vivir, sino que elongara su perversi\u00f3n, disfrutando la p\u00e9rdida lenta y paulatina (en el sentido del goce s\u00f3rdido que esta provoca en la narradora, por la v\u00eda de la interposici\u00f3n de la mano de la autora; esto es, del arte). Porque la clave aparece justo hacia el final del libro. En la p\u00e1gina 105, la narradora se vuelve presente en el texto y torna evidente la artificiosidad de la narraci\u00f3n: su trampa. En este punto, todo se detiene.<\/p>\n\n\n\n<p>Es ah\u00ed cuando <em>X ha muerto<\/em> se convierte en un manifiesto (que se pretende antimanifiesto, pero que lo es igualmente) en contra de la idea de lo intelectual, una oposici\u00f3n frontal a la idea de lo culto. Una bravata que clama por el arte salvaje, descontrolado, definitivo. As\u00ed, la narradora nos dice que \u201cla escritura es ocupaci\u00f3n. Una ocupaci\u00f3n absoluta que me invade. La escritura ocupa mi cuerpo mi mente mi coraz\u00f3n alma esp\u00edritu\u201d. Con ello quiere decirnos que es una artista y que, por ello, ficcionaliza su vida. Nos dice que el texto que hemos le\u00eddo es \u201cun autoan\u00e1lisis con el objetivo ambicioso y tal vez pretencioso de convertirse en literatura\u201d. Para finalizar con el argumento vanidoso del que habl\u00e1bamos antes. Dice la narradora: \u201cEscribir sobre m\u00ed es mi modo de escribir sobre ti\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Se han se\u00f1alado acertadamente las vinculaciones de la prosa de Agirre con la siempre desgarradora tragedia del amor en la obra de Marguerite Duras, as\u00ed como con la crudeza autoficcional de Annie Ernaux. A diferencia de ellas, aqu\u00ed se produce una distancia de las relaciones entre el \u201cyo\u201d que enuncia y la voz de la autora, cre\u00e1ndose una narraci\u00f3n puramente ficcional. Agirre, no obstante, y como se ha se\u00f1alado antes, se deja dominar por ese querer escribir sin pensar demasiado en ello, simplemente dej\u00e1ndose vencer por el torrente de la escritura. El saberse (y reconocerse expl\u00edcitamente) texto desnudo, imperfecto, fr\u00e1gil e irracional es la fuerza motriz de esta novela. El saberse \u201ctexto sucio desali\u00f1ado pringoso mugriento inmundo soez\u201d. Un libro que en su indecente desnudez halla su hermosura.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>*Publicado originalmente el 09 de septiembre de 2021 en <a href=\"https:\/\/www.revistaotraparte.com\/literatura-iberoamericana\/x-ha-muerto\/\">Otra Parte<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En algunas ocasiones es mejor no saber nada. Avanzar a ciegas, con el tembleque de la mano y el pulso, ir hacia delante con el mero empuje de la violencia inconsciente. 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