{"id":417,"date":"2021-10-30T16:00:44","date_gmt":"2021-10-30T16:00:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.josedemontfort.com\/?p=417"},"modified":"2021-10-30T16:00:44","modified_gmt":"2021-10-30T16:00:44","slug":"miguel-bonnefoy-rinde-homenaje-a-su-padre-torturado-por-la-dictadura-chilena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2021\/10\/30\/miguel-bonnefoy-rinde-homenaje-a-su-padre-torturado-por-la-dictadura-chilena\/","title":{"rendered":"Miguel Bonnefoy rinde homenaje a su padre, torturado por la dictadura chilena"},"content":{"rendered":"\n<p>&#8216;Herencia&#8217; (Armaenia, 2021) es la tercera novela del escritor Miguel Bonnefoy, una saga familiar compuesta por cuatro generaciones que se mueven entre Francia y Chile en un movimiento pendular de ida y vuelta<\/p>\n\n\n\n<p>El escritor <strong>Miguel Bonnefoy<\/strong> (Par\u00eds, 1986) es de padre chileno y madre venezolana y ha vivido a caballo entre Francia, Caracas y Portugal. En la actualidad vive en Berl\u00edn, con su mujer danesa y sus hijas. Nos cuenta Bonnefoy, al tel\u00e9fono, que hay toda una vieja historia de migraciones y exilios en su familia. Que, de otro lado, se pas\u00f3 la vida viajando, pues su madre es diplom\u00e1tica. Y que, adem\u00e1s, \u00abes una especie de evidencia de que hay un atavismo sobre los viajes en mi coraz\u00f3n y en su familia\u00bb. De ah\u00ed que no sea extra\u00f1o que su tercera novela, <em>Herencia<\/em>, traducida al espa\u00f1ol por <strong>Amelia Hern\u00e1ndez Mui\u00f1o<\/strong>, y editada por <strong>Armaenia Editores<\/strong>, sea una novela que peregrina por diferentes paisajes y continentes, donde se pierden (y se ganan) pa\u00edses; una narrativa que cruza todo un siglo (abre en 1873 y cierra en 1973), y en la que se nos presenta la historia de cuatro generaciones de una misma familia, los Lonsonier. Entretanto, cientos de aventuras; aventuras en el sentido puramente etimol\u00f3gico, como precisa Bonnefoy, entendiendo que una aventura \u00absignifica que lo que ha de pasar tiene que pasar porque no puede pasar otra cosa\u00bb. Por ello, la mayor\u00eda de sus personajes son obstinados, con una determinaci\u00f3n inquebrantable, pareciera <strong>como si de alguna forma estuvieran predestinados a su muerte<\/strong>; as\u00ed, cada personaje, en la novela, tiene una especie de fatalidad, de destino. Bonnefoy lo resume en t\u00e9rminos po\u00e9ticos, al decir que \u00abs\u00e9 que era importante darle a cada personaje un <em>fuego interno que camina hacia su destino<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abEra importante darle a cada personaje un<strong> fuego interno<\/strong> que camina hacia su <strong>destino<\/strong>\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><em>Herencia<\/em> se dibuja as\u00ed en tanto que \u00abbonita met\u00e1fora que me sirve para poder hablar del viaje geogr\u00e1fico, pero tambi\u00e9n del interno que puede haber adentro de una misma familia\u00bb. Y es que, como nos confirma el autor, en <em>Herencia<\/em> hay viajes, exilios pol\u00edticos y migraciones de movimientos humanos que <strong>siguen la secuencia vivida por su propia familia<\/strong>, que huye de Francia por la plaga de la filoxera a finales del s.XIX y retorna al pa\u00eds galo en los albores del s. XXI. \u00abMe permit\u00ed algunos elementos de ficci\u00f3n para poder equilibrar el conjunto\u00bb, nos dice, Bonnefoy, quien, no obstante, nos confirma que, en esencia, se trata de <strong>una novela enraizada en la mitolog\u00eda de su propia estirpe<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>A este respecto es importante destacar el germen del libro: otro libro, escrito por su propio padre (Michel Bonnefoy), aunque publicado bajo el pseud\u00f3nimo de <strong>Ilario Da<\/strong>, y editado en Barcelona en 1977 por la editorial Blume (y reeditado en Chile por Lom Ediciones en 2003), <em>Relato en el frente chileno<\/em>, donde se testimonia <strong>el secuestro que sufri\u00f3 este por parte de la DINA y el tiempo de torturas pasado en Villa Grimaldi<\/strong>. Bonnefoy hijo nos confiesa que \u00abel libro es tan fuerte y profundo que pens\u00e9 que podr\u00eda darle una segunda vida, un renacimiento, traduci\u00e9ndolo al franc\u00e9s y public\u00e1ndolo en editoriales francesas\u00bb. Sin, embargo, pronto se dio cuenta de que ser\u00eda mucho m\u00e1s efectivo si lo inclu\u00eda adentro de una estructura narrativa mayor y que era mejor idea no quedarse solo en la dictadura chilena, sino \u00abdigamos cruzar todo el siglo y hacer ese puente entre las dos culturas, la francesa y la chilena\u00bb. Ello le permit\u00eda, adem\u00e1s, explorar \u00ablos mestizajes, el juego de los diferentes tejidos que puede haber entre las culturas y las tradiciones\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Dejar solo lo esencial<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Se sincera Bonnefoy dici\u00e9ndonos que la primera versi\u00f3n del manuscrito de <em>Herencia<\/em> ten\u00eda casi 500 p\u00e1ginas, pues <strong>sent\u00eda la necesidad de ponerlo todo<\/strong>, de realizar profusas, concienzudas explicaciones sobre todo lo que les acontec\u00eda a los protagonistas; y no solo en el contexto hist\u00f3rico, sino tambi\u00e9n en el de sus obsesiones. Ley\u00f3 mucho para preparar esta novela, en la que trabaj\u00f3 dos a\u00f1os, mientras viv\u00eda en Roma, y para la que dedic\u00f3 un tercer a\u00f1o de poda, de recortes, \u00abde quitar esa grasa, las malas hierbas, gracias a lo que me pude dar cuenta de que una elipsis, a veces, un salto de 20 o 30 a\u00f1os en una frase, parad\u00f3jicamente, te da una impresi\u00f3n mejor de tiempo que largas p\u00e1ginas diciendo que pasaba el tiempo\u00bb. Este aprendizaje le viene a Bonnefoy de Flaubert, de quien menciona su <em>Un coraz\u00f3n solitario<\/em> (incluido en su libro cl\u00e1sico <em>Tres cuentos<\/em>). Nos dice el escritor: \u00abF\u00edjate, Flaubert caracteriza al personaje de Felicit\u00e9 con una sola frase. El primer p\u00e1rrafo del cuento dice lo siguiente: \u2018Ella tambi\u00e9n hab\u00eda tenido su historia de amor\u2019. Y con esa sola frase ya nos queda claro el personaje, con eso solo ya lo tiene inmortalizado para todos los siglos. Y es que, con una sola pincelada, uno puede dar mejor cuenta de un rostro, un paisaje, una personalidad\u00bb. Gracias a este sistema de elipsis, Bonnefoy acab\u00f3 dejando su novela en apenas 200 p\u00e1ginas.&nbsp;<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/10\/27113620\/miguel-bonnefoy-rinde-homenaje-a-su-padre-torturado-por-la-dictadura-chilena.jpg\" alt=\"Miguel Bonnefoy rinde homenaje a su padre, torturado por la dictadura chilena\" srcset=\"https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/10\/27113620\/miguel-bonnefoy-rinde-homenaje-a-su-padre-torturado-por-la-dictadura-chilena.jpg 838w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/10\/27113620\/miguel-bonnefoy-rinde-homenaje-a-su-padre-torturado-por-la-dictadura-chilena-203x300.jpg 203w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/10\/27113620\/miguel-bonnefoy-rinde-homenaje-a-su-padre-torturado-por-la-dictadura-chilena-692x1024.jpg 692w, https:\/\/media.theobjective.com\/app\/uploads\/2021\/10\/27113620\/miguel-bonnefoy-rinde-homenaje-a-su-padre-torturado-por-la-dictadura-chilena-768x1136.jpg 768w\" width=\"838\" height=\"1240\"><\/p>\n\n\n\n<p id=\"caption-attachment-1296678\">Imagen v\u00eda Editorial Armaenia.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante en<em> Herencia<\/em>, adem\u00e1s, la estructura elegida. \u00abMe parec\u00eda importante que fuera circular\u00bb, nos dice Bonnefoy. Y a\u00f1ade: \u00abTen\u00eda claro que cada cap\u00edtulo ten\u00eda que cerrarse como una especie de peque\u00f1o c\u00edrculo, con lo que consegu\u00eda mil peque\u00f1os c\u00edrculos adentro de un gran c\u00edrculo\u00bb. Pues, adem\u00e1s, la novela termina como empieza: y no solo por la secuencia de las fechas, que componen un siglo exacto, sino porque termina y comienza en una aduana, con un exilio y en un cambio de nombre (y, consecuentemente, de identidad). La fatalidad de los personajes, a la que nos referimos antes, ahonda en ese aspecto circular, \u00abpues en el momento de su nacimiento, cada personaje ya sabe c\u00f3mo va a ser su muerte, al estilo de los relatos de los h\u00e9roes m\u00edticos.<strong> Pasa con Aquiles, Teseo, etc y tambi\u00e9n con mis personajes<\/strong>\u00bb, concluye Bonnefoy.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Vivir con un pie en cada continente (y en cada tradici\u00f3n)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Para entender la narrativa de Miguel Bonnefoy hay que entender el contexto de su vida. Y de sus estudios. Las lecturas de literatura chilena fueron important\u00edsimas para \u00e9l (Vicente Huidobro, Pablo Neruda, Gabriela Mistral, <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/further\/la-inmortalidad-incomoda-de-roberto-bolano-pugnada-entre-anagrama-y-alfaguara\/\">Roberto Bola\u00f1o<\/a>), pero tambi\u00e9n la poes\u00eda, que le le\u00eda su madre, poemas de Eugenio Montejo, Gustavo Pereira, Luis Alberto Crespo, Gioconda Belli o Mario Benedetti. De otro lado, la literatura venezolana (se confiesa gran lector de R\u00f3mulo Gallegos o de Miguel Otero Silva). Y es decisivo, de la literatura argentina, m\u00e1s all\u00e1 de Borges y Cort\u00e1zar, la influencia de Roberto Arlt, \u00abquien me dej\u00f3 una huella inmensa\u00bb. Pero tambi\u00e9n fueron determinantes Juan Rulfo, C\u00e9sar Vallejo o Ruben Dar\u00edo. Y luego la Sorbona, donde Bonnefoy estudio Letras Modernas, especializ\u00e1ndose en la<strong> literatura comprometida del siglo XX<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, su primera novela, <em>El viaje de Octavio<\/em> (Armaenia, 2017), que estuvo nominada para el Premio Goncourt a primera novela, fue escrita cuando viv\u00eda entre Caracas y Par\u00eds, y estaba marcada \u00abpor mis a\u00f1os en Venezuela, donde hab\u00eda trabajado con el proceso de la revoluci\u00f3n bolivariana, y era muy importante para m\u00ed hablar de ese viaje un poco a la vez pol\u00edtico, pero maquillado con poes\u00eda\u00bb. En el momento de la escritura de su segunda novela, <em>Az\u00facar negro<\/em> (Armaenia, 2018), Bonnefoy ya viv\u00eda en Francia totalmente, \u00abpero ten\u00eda mucha nostalgia de Venezuela y del Caribe y por eso en el libro se habla tanto del ron y los ca\u00f1averales\u00bb. Ya con <em>Herencia<\/em>, llevaba seis a\u00f1os el escritor viviendo en Europa \u00aby en mi coraz\u00f3n poco a poco se iba alejando Venezuela y Francia ya estaba mucho m\u00e1s presente. As\u00ed que, seguramente, esta novela sea un puente lanzado entre las dos culturas porque ya estaba m\u00e1s metido aqu\u00ed\u00bb. Nos cuenta Bonnefoy que su pr\u00f3ximo libro est\u00e1 totalmente ambientado en Francia, y que tendr\u00e1 en su centro la biograf\u00eda del pionero de la energ\u00eda solar, <strong>Augustin Mouchot<\/strong>. \u00abPoco a poco me voy acercando a Francia; y dir\u00eda que <em>Herencia<\/em> es como una suerte de introducci\u00f3n al pa\u00eds\u00bb, dice.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abS\u00e9 que voy a volver al <strong>imaginario colectivo caribe\u00f1o<\/strong> que es lo que de verdad me gusta escribir\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En los libros de Miguel Bonnefoy siempre se producen ecos y unos responden a otros, en un juego de concordancias subterr\u00e1neas, estableci\u00e9ndose un di\u00e1logo que tiene algo de <em>boomerang<\/em>. De ah\u00ed que no es descabellado pensar que sus pr\u00f3ximas obras vuelvan a principio, pues nos confiesa el escritor que \u00abs\u00e9 que voy a volver al imaginario colectivo caribe\u00f1o que es lo que de verdad me gusta escribir\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Fiel a su deseo, nos confiesa Bonnefoy un viejo sue\u00f1o que espera poder realizar en alg\u00fan momento. El caso es que, de momento, todav\u00eda siente que tiene que decir algunas cosas en franc\u00e9s durante unos a\u00f1os. Pero, una vez \u00abme haya quedado digamos satisfecho de lo que quer\u00eda decir en franc\u00e9s, me gustar\u00eda poder permitirme el lujo de una segunda vida de escritor. Empezar de nuevo y ponerme a escribir directamente en castellano y publicar en editoriales hispanohablantes y ver si efectivamente puedo o no empezar una segunda carrera, pero en otro idioma\u00bb. <strong>Le encantar\u00eda ser traducido al franc\u00e9s y ser presentado como un escritor extranjero<\/strong>. \u00abSer\u00eda muy coherente con la vida que llevo y con lo importante que me parece el mestizaje\u00bb. Y cita a Facundo Cabral, cuando dice: \u00abNo soy de aqu\u00ed ni soy de all\u00e1\u00bb. Para sentenciar: \u00abCapaz que igual hasta me agarro un pseud\u00f3nimo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>*Publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/further\/miguel-bonnefoy-herencia\">The Objective<\/a> el 28 de octubre de 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8216;Herencia&#8217; (Armaenia, 2021) es la tercera novela del escritor Miguel Bonnefoy, una saga familiar compuesta por cuatro generaciones que se mueven entre Francia y Chile en un movimiento pendular de ida y vuelta El escritor<span class=\"more-button\"><a href=\"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2021\/10\/30\/miguel-bonnefoy-rinde-homenaje-a-su-padre-torturado-por-la-dictadura-chilena\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\">Miguel Bonnefoy rinde homenaje a su padre, torturado por la dictadura chilena<\/span><i class=\"fa fa-angle-right\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-417","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/417","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=417"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/417\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":418,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/417\/revisions\/418"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=417"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=417"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=417"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}