{"id":421,"date":"2021-11-03T00:56:33","date_gmt":"2021-11-03T00:56:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.josedemontfort.com\/?p=421"},"modified":"2021-11-03T00:56:33","modified_gmt":"2021-11-03T00:56:33","slug":"toda-la-vida-es-un-malentendido-sin-objeto-una-conversacion-con-el-periodista-y-poeta-alfonso-armada-por-jose-de-montfort","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.josedemontfort.com\/index.php\/2021\/11\/03\/toda-la-vida-es-un-malentendido-sin-objeto-una-conversacion-con-el-periodista-y-poeta-alfonso-armada-por-jose-de-montfort\/","title":{"rendered":"Toda la vida es un malentendido sin objeto.Una conversaci\u00f3n con el periodista y poeta Alfonso Armada, por Jos\u00e9 de Montfort"},"content":{"rendered":"\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Un escritor, periodista y comunicador se cita con un periodista, poeta y gestor cultural. La excusa es hablar del libro m\u00e1s reciente del segundo. Pero pronto surgen m\u00e1s temas, m\u00e1s alusiones. M\u00e1s de todo. Como es l\u00f3gico. El primero lo registra todo y luego nos lo cuenta, porque las cosas hay que contarlas. Se dice en La Celestina que \u00abplacer no compartido no es placer\u00bb, y en buena medida en esa difusi\u00f3n de lo privado reside la atracci\u00f3n de la cr\u00f3nica. Aqu\u00ed les dejamos el registro de un encuentro para disfrute de nuestros inquietos lectores.<\/h6>\n\n\n\n<p>Es 16 de octubre de 2021, un s\u00e1bado.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos en Barcelona, en la Gran V\u00eda de les Corts Catalanes.<\/p>\n\n\n\n<p>La polic\u00eda ha cortado la avenida. Parece que hay una manifestaci\u00f3n. En esta ciudad, \u00faltimamente, siempre hay (o parece que haya) una manifestaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A las 18:00 h se presentan en la librer\u00eda Altair los dos \u00faltimos libros po\u00e9ticos de Alfonso Armada, <em>Cu\u00e1nto pesa una cabeza humana<\/em> (Vaso Roto, 2021) y <em>El mecanismo&nbsp;de las mareas<\/em> (Juan Caballos, 2021), de los cuales habr\u00e1 de destacar -en un rato- Pl\u00e0cid Garcia-Planas su apasionada emoci\u00f3n, el poeta Jordi Valls el hecho de que haya recuperado Armada el hermetismo de Celan de las garras de los pr\u00f3ceres de la academia y la periodista Marta L\u00f3pez su voluntad period\u00edstica, de cr\u00f3nica ejemplar de una realidad rara.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ahora, de momento, aun falta media hora para eso y, bajo el arrullo mon\u00f3tono de los motores de los coches de la ciudad, converso con Alfonso Armada sobre su libro <em>Cu\u00e1nto pesa una cabeza humana<\/em>, que ser\u00e1 el que centre esta conversaci\u00f3n. Sobre el mismo ha dejado dicho Juan Cruz que es \u201cun poema infinito, dolido, doloroso\u201d. Pero es mucho m\u00e1s. Un diario torrencial, un libro sobre las m\u00e1scaras, un homenaje a los traductores y a los libros y un acto de fe en la palabra.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Cu\u00e1nto pesa una cabeza humana<\/em> es un libro pand\u00e9mico que surge de la frustraci\u00f3n, \u201cde estar viendo lo que ocurr\u00eda y no estar cont\u00e1ndolo como periodista, como reportero\u201d, nos dice el periodista vigu\u00e9s. Y es que en ese momento en el que comenz\u00f3 a escribirlo, justo al comienzo de la cuarentena (el poemario da cuenta de los cincuenta d\u00edas de la misma, con una entrada por d\u00eda, al estilo del diario), Armada no trabajaba en ning\u00fan medio de comunicaci\u00f3n, pero sent\u00eda la necesidad de contarlo. Al amparo le vinieron las Obras Completas de Celan, un libro recuperado de una lectura previa, al que se le unieron muchos otros libros (Basho, Louise Gl\u00fcck o Anne Carson, entre ellos). La cosa comenz\u00f3 as\u00ed: \u201cCada d\u00eda le\u00eda dos o tres poemas de Celan en alem\u00e1n y en castellano. Yo no sab\u00eda alem\u00e1n, aunque estudi\u00e9 alem\u00e1n para estudiar a Kafka. As\u00ed que lo le\u00eda en plan fon\u00e9tico, una cosa muy marciana, y luego lo le\u00eda en castellano. Y me gustaba c\u00f3mo sonaba\u201d, me cuenta Alfonso Armada.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que la excentricidad se convirti\u00f3 en rutina y amuleto; una forma de provocar la reflexi\u00f3n y la escritura propias. Despu\u00e9s de leer a Celan, Armada escrib\u00eda su propia vivencia diaria de la soledad pand\u00e9mica en forma de poema. Y en ese di\u00e1logo con los libros, con diferentes poetas, encontr\u00f3, a su vez, una manera de interpelar al mundo y de departir consigo mismo, de encontrar sentido en lo extra\u00f1o inmediato de cada d\u00eda igual.<\/p>\n\n\n\n<p>Me cuenta Armada que algunos de los libros con los que dialogaba, y que eran libros ya empezados, como el Cuaderno Gris de Josep Pla, le provocaron sensaciones extra\u00f1as, de una coincidencia misteriosa. Y se dio cuenta de los fractales. De las ins\u00f3litas sincron\u00edas como la de abrir al azar el libro de Pla, abandonado largo tiempo atr\u00e1s a la deriva, y encontrar que estaba hablando justo en esa entrada de la Gripe Espa\u00f1ola.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que, tambi\u00e9n aqu\u00ed, encontrar\u00e1 el lector \u201cuna importante apelaci\u00f3n a los libros como compa\u00f1eros de viaje\u201d, un agradecimiento a los muchos otros poetas, escritores y periodistas que conformaron la educaci\u00f3n lectora de Armada. La gente que no ha descubierto la lectura se pierde una gran parte de la experiencia humana, opina el autor, quien nos confiesa que \u201cme da mucha pena que muchas generaciones contempor\u00e1neas no hayan tenido ese enamoramiento de los libros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una cr\u00f3nica po\u00e9tica con voluntad de experimento<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No solo en este libro, sino en el resto de su obra, se cuestiona Alfonso Armada siempre sobre los l\u00edmites de los g\u00e9neros y su potencialidad para mezclarse, dejarse permear por lo ajeno que reinstaura lo genuino; as\u00ed con <em>Cu\u00e1nto pesa una cabeza humana<\/em>: \u201cun intento de utilizar la poes\u00eda para contar lo que ha ocurrido\u201d. En opini\u00f3n de Armada, la prosa po\u00e9tica ha ca\u00eddo en ser algo reiterativo, previsible y cargado de rabia. Por ello es que en un determinado momento se viera obligado a preguntarse si no hab\u00eda forma de contar la cuarentena de otra manera. De ah\u00ed surge esta cr\u00f3nica en forma de poema, del hecho de buscar una forma distinta para contar la pandemia, menos urgente y m\u00e1s esencial, m\u00e1s intensa y menos pirot\u00e9cnica.<\/p>\n\n\n\n<p>Ello le ha permitido al escritor y periodista darse cuenta de que este libro iba a ser \u201cuna rebeli\u00f3n contra el fatalismo y contra esa idea de que no se puede hacer nada, porque esto es inexplicable, inabordable\u201d. A la pesadumbre pol\u00edtica y al desencanto de la pol\u00edtica como herramienta para cambiar el mundo, Armada opone la busca de sentido, \u201cel querer recuperar la capacidad de la raz\u00f3n para explicarnos\u201d. Un intento por no caer en lo sobrenatural ni lo m\u00e1gico, queriendo recuperar las palabras para poder entender(nos). Porque, nos dice, \u201ccreo que hay un campo muy peligroso para la emoci\u00f3n y la sinraz\u00f3n y hay movimientos pol\u00edticos por todos lados donde est\u00e1n operando sobre todo las emociones; creo que es una de las peores derivas del romanticismo\u201d. Y ello por la raz\u00f3n de que, aunque el sentimiento parece que, <em>per se,<\/em> tenga un valor, esto no es as\u00ed, la p\u00e1tina de bondad que supuestamente lo aureola es falsa. \u201cCon la emoci\u00f3n puedes cometer atrocidades; la Historia nos ha dado muchas pruebas de ello\u201d, sentencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;Esto no es una guerra<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMe pareci\u00f3 una falta de imaginaci\u00f3n el tratar de hablar de la pandemia utilizando terminolog\u00eda caduca. Es un problema que tenemos los periodistas y la prensa en general, que usamos f\u00f3rmulas muy trilladas\u201d, afirma Alfonso Armada. Y se acuerda de eso que denuncia Julio Villanueva Chang: la prosa de madera, que al final pierde significado. As\u00ed, \u201crecurrir a las met\u00e1foras b\u00e9licas me pareci\u00f3 una soluci\u00f3n explicable, pero pobre, porque luego lo comparas con una guerra de verdad\u2026 y eso es, francamente, olvidar la historia\u201d. \u201cCreo que ha faltado imaginaci\u00f3n para gestionar la pandemia -a\u00f1ade Armada- y ha quedado claro que nuestros gestores son manifiestamente mejorables\u201d.&nbsp; Asumir esa especie de mantra de que esto era inevitable y que se ha hecho lo mejor posible\u2026 pues no, opina el poeta. En su opini\u00f3n se podr\u00eda (y se deber\u00eda haber hecho) mucho mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, en <em>Cu\u00e1nto pesa una cabeza humana<\/em> hay una voluntad de interpelar, de \u201chacernos preguntas que no nos gusta hacernos; es una apelaci\u00f3n a todos, al tipo de vida que llevamos, el tipo de sociedad que hemos construido\u201d. Como, seg\u00fan el autor, \u201cestamos imbuidos por esa sensaci\u00f3n de que no hay grandes argumentos pol\u00edticos, econ\u00f3micos, sociales\u2026 entonces viene la poes\u00eda y nos sirve al prop\u00f3sito de darle sentido a la realidad, de hacernos unas preguntas que, en verdad, nos remueven y nos conmueve. Es \u00e9se un poco el papel del periodismo y la poes\u00eda\u201d. Justo lo que encontrar\u00e1n en este magn\u00edfico libro.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>*Publicado originalmente el 02 de noviembre de 2021 en la revista Pen\u00faltima.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un escritor, periodista y comunicador se cita con un periodista, poeta y gestor cultural. La excusa es hablar del libro m\u00e1s reciente del segundo. Pero pronto surgen m\u00e1s temas, m\u00e1s alusiones. M\u00e1s de todo. 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